jueves, 31 de mayo de 2012

Sutil control

¡Lo que es la socialiciación del lugar en el que vives! Yo lo estoy viendo claro estos días. Mi hija pequeña mataría ahora mismo por los cromos de la selección alemana que le faltan para completar su álbum. Un supermercado alemán regala cromos por cada compra, y lo que al comienzo no le interesó lo más mínimo, pues les daba los cromos que me daban a mí en el supermercado a los otros niños o niñas de su clase, se ha convertido en una "pasión". Ahora, cuando ve que he ido a la compra, me pregunta de inmediato por los cromos. Mañana espera terminar la colección cambiando los últimos que le faltan, y así estará preparada para la Eurocopa.

La otra vino ayer contando que en clase de música tienen ahora el tema de los himnos nacionales, sus características, estilos, y que están aprediéndose la letra del himno nacional alemán. Vaya qué casualidad, esto es como coleccionar los cromos justo ahora... Ya veo de qué va el tema... Así que entre los cromos y el himno les recordé que me parece bien que canten lo que quieran y coleccionen los cromos de la selección que les venga en gana, mientras que quieran que gane España. Como me miraron de soslayo les dije que no abusen de mí, que estoy en minoría, y que si va a resultar que tenga que pedir asilo en otro país. "A ver si me toleráis porque os hago la comida", les dije. "Algo de eso hay", me dijeron guasonas. Lo que hay que oír, señor señor.

Pero luego me enteré de todo (lo que aprendo cuando vuelven del cole; hasta de que son solo los pájaros machos los que cantan, para ligar, hablando en plata, pues el que no canta no pilla hembra; y yo sin saberlo): la música es de Haydn, la letra es de un poema de August Heinrich Hoffmann von Fallersleben, "Canción de los alemanes" o "Canción de Alemania", compuesto de tres estrofas. Hoy día solo se canta la tercera estrofa, desde 1991 concretamente, y la letra del himno que yo consideraba la oficial, la primera estrofa, es la que está prohibida, pues aunque cuando la compusieron el que se cantase "Alemania Alemania, sobre todo" vino dado del orgullo de que tras ser un país que hasta la unión de Bismarck estaba dividido en muchas regiones, consiguió ser uno, pero los nazis se apropiaron de esa estrofa para su ideología. Ayer la profe se la cantó, y les contó que lo tenía que hacer bajito, pues te pueden meter en la cárcel, ya que es ilegal cantar esa primera estrofa. Y yo sin enterarme de esto. Menos mal que la canto poco... que si no.

Pero así cualquiera se hace alemán. Me las están haciendo alemanas día a día, que remedio. Esto no hay quien lo pare, ya que me sacan todos ventaja frente a mis hijas y mi socialización al mundo español. Sin embargo hago lo que puedo, en casa y fuera de ella. En mis clases es donde me explayo, que para eso me pagan. Y es que con tal de que mis alumnos aprendan les hago hacer de todo: desde cantar, a jugar al bingo. En cuanto damos los números hasta el 75, llevo el bingo a clase, y les pongo a cantarlos. En Alemania no hay tradición binguera, y les hace gracia. Les llevo fotos de España que comentamos, para ponerles los dientes largos y que vayan para allá (todo turista es necesario ahora mismo, con la crisis). Pero ayer tuve una de mis geniales ideas: la semana que viene vamos a hablar de los piropos. En realidad en el curso hay solo dos hombres, pero no les vendrá mal aprender, y a las chicas les dije que deberían entender lo que les dicen por la calle en España. Les hizo mucha gracia la idea, algo impensable aquí, y ya estoy elucubrando, y algo me montaré para la semana que viene. No se trata de dar un curso de piropos, pues me imagino el poco salero, pero sí que sepan que existen. Al igual que las palabrotas. Ya les esclarecí unas cuantas, y como era todo científico, ni me inmuté al escribir las expresiones malsonantes en la pizarra. Traté de explicarles que en español le puedes decir a alguien "qué cabrón eres" o "hombre, hijo puta, cuánto tiempo", y que lo dices de manera positiva. Creo que les costó coger el concepto.

Por cierto, advierto de que aquí están convencidísimos de que Alemania va a ganar la Eurocopa, incluso tras el patinazo del otro día contra Suiza en el amistoso. No oímos otra cosa, y a lo mejor se piensan que porque lo digan antiguos jugadores o entrenadores, va a ocurrir. Pero en esto Merkel no va a meter mano, así que yo estoy tranquilísima, como con el himno y los cromos. Por suerte no lo controlan todo.

martes, 29 de mayo de 2012

Es cuestión de cómo decirlo

A veces las madres somos unas blandengues, aunque no se nos note. Yo he estado a punto esta noche de acceder a la petición de mi hija. Ella simplemente ha pronunciado un deseo, y mi comprensión ha sido enorme: "Yo quiero estar mala mañana y no ir al cole". El motivo son los juegos juveniles no olímpicos, pero sí en varias disciplinas, que tienen lugar en todo el territorio nacional una vez al año. El colegio se transforma en un torneo deportivo, y los niños tienen que ir al cole ese día con su tarterita, algo de beber, y punto. Puede ser que muchos niños ansíen que llegue ese día durante todo el año, pero mis hijas no. Según se acerca la fecha oigo frases como "jooo, no quiero ir", "no me apetece", "me parece mal que me obliguen a participar", "no me gusta tener que saltar y hacer pruebas delante de todo el mundo y menos hacerlo mal delante de tanta gente". Y cuando antes ha dicho que quiere estar mala, reconozco que por un instante se me ha pasado por la cabeza dejarla en casa e inventarme algo. Pero como le he preguntado "mañana solo tienes esa competición, ¿no?", la mayor, que ya pasó por el suplicio un par de ocasiones, me miró amenazante y dijo ".... no irás a dejarla en casa...? Que vaya, igual que tuve que ir yo siempre". Y entonces, ante la inquisición, me volvió el "deber" de madre, ante otra hija que pide igualdad de trato y justicia. Pues no se hable más, a la competición toca. Por suerte yo no voy a ir, a pesar del llamamiento que hacen siempre a madres que vayan a ayudar, a organizar las competiciones, a animar, a apoyar, a preparar, a recoger. Y mis hijas siempre muestran toda compresión por su parte hacia mí, y me dicen que entienden perfectamente que no quiera ir y que tenga cosas más importantes que hacer. Pero de la misma manera yo entiendo que ellas odien tal evento. A no todos les gusta ponerse en evidencia. Como a mi tampoco mostrando signos de blandura.

De lo que se trata es de cumplir con las expectativas. A mí, mi hija, que prefiere hablar en alemán conmigo a menudo me dice "pesá", tal cual, ni siquiera "pesada", sino apocopado, lo que le debe sonar a lo más que me puede decir para expresar lo que siente cuando les digo las cosas. Y muchas veces me doy cuenta de que en momentos clave utilizan el castellano, para ponerme firme a mí. De vez en cuando también la pequeña cuando la regaño, me dice "¿y qué?", así, en cristiano. Y es que sabe muy bien elegir las frases en todo momento, al igual que analizar lo que decimos los demás. Ella me dice siempre que mi frase favorita es "a mí me va a dar algo...", o siendo bien pequeñita dije yo "Esto es el..." y no me dio tiempo a terminar la frase y ella dijo "... colmo". También dice que la palabra favorita de la abuela es "coño", pero que cuando ella se lo recuerda, la abuela dice "que no, que he dicho coñe". Y el abuelo dice "leche", o "me cago en la leche", apunta mi hija.

Pues a mí me dan ganas de decirle que sí, que y qué, que no pasaría nada si no fuese, nada de nada, pero que como soy una "pesá" tengo que cumplir con mi labor y obligarla a ir, pues coño, para eso estamos en Alemania, y aquí estas competiciones con público multitudinario matutino no son moco de pavo, y que leche, que no se esfuerce si no quiere en esas cosas, pues a mí lo que me interesa es el rendimiento en el cole, porque por lo que a mí me va a dar algo es porque todas estas cosas parecen siempre más importantes que lo mal que escribe la media de los niños de tercero en este país. Es que es el colmo que encima tenga que ocultar siempre mi verdadera opinión.

lunes, 28 de mayo de 2012

Berlín habla historia

A los que nos hace falta poco para hacer maletas e irnos, tentadora es la invitación de una amiga para visitarla en Berlín en un largo fin de semana con lunes de Pentecostés incluido. A mis alumnos de los lunes les di más tareas de lo normal diciéndoles que, como según la biblia ese día el Espíritu Santo les soltó la lengua a los apóstoles, que empezaron a hablar muchas ídem diversas, que aprovechen la inspiración divina, en la que yo no creo a la hora de aprender idiomas, sino en el tesón. Pero nunca se sabe, y yo, tras darles los deberes extra, he aprovechado y me he largado, sin ningún remordimiento.

Lo que me gusta Berlín. Otra de mis ciudades y no sé ya cuántas tengo. Es infinita, y no se agota nunca para los turistas. Esta vez, por el verano que tenemos, tocaba hacer algo más veraniego, como bañarse, pero también repetir con lugares que visité hace 20 años lo menos.

El Estadio Olímpico es uno de las pocas construcciones que quedan de los nazis, fue la sede de las Olimpiadas de 1936. Triste ver las imágenes de un nazismo establecido y reconocido por las naciones que mandaron a sus deportistas. Admiración por ese atleta estadounidense de color, Jesse Owens,  que ganó 4 medallas de oro que ridiculizaron las teorías raciales de Hitler de que la raza aria era superior a todas. El estadio, hoy día el del equipo de fútbol berlinés Hertha BSC, clama todavía esas victorias al evocar todo lo que vino después.

De espanto me pareció saber que uno de los alemanes que ganaron medallas en esa olimpiada, terminó en un campo de concentración, por ser judío, pero en uno "bueno", Theresienstadt, en el que metían a los judíos de categoría, por llamarlo de alguna manera, y que los nazis utilizaron como propaganda como ciudad modelo que les "regalaban" a los judíos. Hace muchos años tuve ocasión de visitar ese campo de concentración, situado en la República Checa, y el cinismo me pareció espeluznante, como ayer con el atleta que ganó medallas, al igual que entonces se me quedaron grabados los dibujos que hicieron los niños judíos encerrados en él. 

El lago Wannsee es la "bañera" de Berlín. Es un lago inmenso y una zona preciosa de recreo, en la que viven los berlineses adinerados, en mansiones preciosas, con sus garajes de barquitos incluidos. En uno de los lados tienen una playita de 1,2 km de largo, con capacidad para 12.000 bañistas. Aseguro que ayer estuvieron todos ellos, y más, pues hasta yo fui. Triste es que en una de las casas de la orilla de enfrente, tuvo lugar el 20 de enero de 1942 la llamada Conferencia de Wannsee, en la que destacados miembros de la Alemania nazi decidieron el exterminio de los judios. Se me pusieron los pelos de punta solo con pasar por delante de la mansión. Al lado quedó el museo de Max Liebermann, del que escribiré en los próximos días, pues el pintor alemán, judío, merece la entrada de post, que llevo tiempo queriendo escribir.

Berlín y Potsdam, Potsdam y Berlín. Ambas ciudades están asociadas en la historia de Berlín. El Palacio de Sanssouci, de Federico II el Grande, sigue rememorando tiempos en el que un rey cultivado quiso hacer de la corte un lugar de encuentro. Para eso se montó este palacete, con sus enormes jardines. La última vez que vi este lugar, tras la caída del muro, estaba abandonadísimo y no tenía nada que ver con lo que es hoy día: un lugar turístico como los muchos palacios reales que hay por Europa. Este año se celebra el tricentenario del nacimiento de este rey. Otro personaje como mínimo de blog...
Y cómo no, un puente, uno, no sé si llamarlo de lujo, pero por lo menos muy importante en la zona. Se trata nada menos que del Glienicker Brücke, que era frontera entre las dos Alemanias. En 1949 justo en la mitad, marcaron con una linea blanca la frontera; en 1952 cerraron el paso a los vehículos privados, y los peatones solo podían pasar con permiso especial. Pero por lo que es especialmente conocido el puente es por el intercambio de espías que tuvo lugar en varias ocasiones entre 1962 y 1986, material, no solo de blog, sino de películas o novelas de espías. El sábado crucé todo el puente andando, mirando a todos los ociosos que navegaban por debajo, y yo misma lo pasé ayer en un barco, consciente de que no es un puente cualquiera, aunque lo parezca a primera vista. 

Berlín es historia, y hoy por suerte, corren otros tiempos muy diferentes y la ciudad es de lo más interesante que tiene Europa. No solo hablan los puentes, sino todo rezuma historias que no debemos olvidar.  


viernes, 25 de mayo de 2012

Síndrome de hiperactividad previaje

Se trata de una enfermedad que afecta a mujeres el día antes de irse de viaje, aunque sea solo por irse un fin de semana. Además de hacer la maleta, aunque sea para tres personas, lavará toda la ropa sucia que hay en la casa, planchará todo, limpiará los baños, barrerá el suelo, recogerá todo. La paciente presenta un cuadro clínico de pánico que le impide realizar primero lo imprescindible, que es la maleta, y luego hacer lo que dé tiempo, y lo que no, que le den. No, el síndrome es tan agudo que primero se hará todo lo demás, y lo último la maleta. O se hará la maleta a la vez que se colocan armarios y se hacen mil cosas a la vez, causando una irascibilidad tremenda en la paciente. No se conocen afectados masculinos por la enfermedad. Ellos se limitan a hacer su maleta y no piensan en nada más. La mujer, sin embargo, pensará en el ¿qué pasaría que si nos pasa algo y alguien tiene que entrar en casa y se encuentra migas en el suelo? Presa del pánico barrerá entonces. ¿Qué ocurre si el que entre, tiene que ir al baño y se encuentra el lavabo y el baño sucio? Ésos hay que limpiarlos entonces, y si la casa tiene más de un baño, también, pues nunca se sabe si el que hipotéticamente entrase haría pipi en cada váter de la casa. Que se deje toda la ropa de los días antes del viaje toda lavada es algo que nadie notará tanto si se ha hecho como si no, pues habrá ropa suficiente que ponerse, de ahí la gravedad de la enfermedad. Pero la afectada por el síndrome no piensa así. Piensa que le dará un patatús al volver cuando vea la ropa sucia de antes del viaje, y venga a su vez con toda la del viaje para lavar. Así que los nervios posteriores se trasladan al día antes del viaje, que no es que sea mejor, pero cegada por el síndrome, lo hará como una zombi y sin pensar.

La enfermedad tiene varios grados. Las pacientes con grado "síndrome de marujeo extremo", se dejan todo perfecto, hasta ni una mota de polvo, los suelos brillantes, las ventanas, todo reluciente. Mientras se consigue, los síntomas serán mala hostia, perfeccionitis aguda, ansiedad, y miedo de no terminar todo a tiempo. Con el paso de tiempo, se baja al segundo grado de la enfermedad, llamado "ay que me da algo si no hago al menos esto", pero afortunadametne el cuadro clínico acapara menos ámbito de acción a este nivel del síndrome: el polvo dará igual, el suelo con barrerlo será suficiente (nada de fregona), la ropa se dejará toda lista, limpia, planchada y lavada, pero la afectada será capaz de dejarla en un cesto sin recoger. Todo un gran signo de mejoría. 

Las causas de la enfermedad siguen siendo desconocidas. Se sospecha de un chip manipulado en la socialización de las mujeres desde su tierna infancia, que les carga de un extremo y absurdo sentido del deber.

El mejor tratamiento es la edad. Cuanto más edad tenga la paciente, más se irá liberando. Se recomiendan un tratamiento crónico con dosis de "amiplín" que irán funcionando cuanto más tiempo se tomen. Al final, la paciente será incluso capaz de dejar cosas sin recoger por ponerse a escribir un post, prueba de que las prioridades van cayendo en su sitio por sí solas.

jueves, 24 de mayo de 2012

Jabalíes cultivados

En alemán a los jabalíes, se les llama "cerdos salvajes", "wild = salvaje, Schwein = cerdo. Esta semana han demostrado en Hamburgo que son de lo más civilizado yéndose a pasear ayer por la ciudad, y además con muy buena elección y criterio a la hora de descubrir el centro. Eligieron la tempranísima mañana, pues además aquí en mayo a las 4 de la mañana es de día. A las 4.50 tuvo lugar la primera llamada de alguien que dijo ver a tres jabalíes de paseo. A las 6 los vieron por la pinacoteca, a las 6.20 por Jungfernstieg, el centro de Hamburgo con el embarcadero del Alster, el lago, a las 7.10 fueron a la futura Filarmónica. Allí uno se lanzó al agua y desapareció nadando por el Elba, pues cuando llegaron las fuerzas de salvamento, no había jabalí por ningún lado. Se dice que son buenos nadadores. Entre las 7.25 y las 7.40 los dos que quedaron fueron vistos por el barrio de la universidad. A las ocho de la tarde apresaron a uno, que tras darse con un ciclista, saltó al agua, y le dispararon una anestesia, tras perseguirle con una lancha a motor, y así pudo ser apresado y sacado del agua, y hoy anda pastando por un bosque de Hamburgo. De sus dos compañeros de aventuras no se sabe nada.

La imagen de los jabalíes paseando por el Lombardsbrücke, el puente que divide el Alster grande del pequeño, es desternillante. En vivo debió ser un número. No me extraña que todos los que los avistaron llamasen a la policía. Pero el recorrido no tiene desperdicio. De salvajes nada. Lástima que a esa hora la pinacoteca no estuviese abierta, pues si no seguro que hubiesen entrado, pues pasaron por lo mejorcito de Hamburgo, y en una mañana soleada de este precioso verano hamburgués que nos ha venido de repente esta semana.

Lo primero que pensé yo ayer al oír la noticia de la persecución en la radio, fue imaginarme abriendo la puerta de mi casa, y teniendo a los animalitos delante. En Hamburgo vivimos con ciervos, jabalíes y ardillas, pero nunca se habían adentrado tanto los jabalíes a la ciudad. Qué frikis estos tres. Pero tienen más gracia que los cuervos que atacaron ayer en un parque a los que paseaban por allí. Lo hacían para defender a sus crías, dicen los expertos. Pero hace dos semanas se dieron a la fuga dos canguros de un parque de esos tipo safari en Baja Sajonia. El otro día los vieron por ahí, pero no han conseguido coger a Wickie y Urmel, como se llaman los canguritos. Cualquier día los ven haciendo una visita guiada por el puerto, o visitando a sus parientes en el zoo de Hamburgo.

Cómo están todos. Debe ser la primavera, que llegó por fin desatando los ánimos de darse a la fuga a descubrir el mundo. En realidad no hacen otra cosa que no haría yo en su lugar. Pero aquí los animalitos son parte de nuestra vida diaria, y los pájaros de Hitchcock no son nada. Aquí ya nos dicen que las monísimas ardillitas, ante las que cualquiera pronuncia un "ooooohhh" y se queda parado mirándolas, que son una plaga como las palomas, y que la gente les da de comer porque son monísimas, pero que no se debería. Al final los que sobramos entre tanta naturaleza somos nosotros. Así veo yo al perro monísimo de mi vecina campando por mi jardín a sus anchas, y me da cosa ponerme a tomar el sol y tener de repente al perrito dándome un lametón. Pero mientras no sean los jabalíes o los canguros ... El ratito que me he sentado hoy fuera me he acordado mucho de ellos.

miércoles, 23 de mayo de 2012

El bostezo real

Que se publiquen noticias del bautizo real que tuvo lugar en Estocolmo ayer, es entendible, y más siendo el evento tan "importante" que fue, a tenor de los honorabilísimos invitados que acudieron, pero que se publiquen noticias con el titular "Estelle bosteza durante la ceremonia" me parece el colmo de la absurdez. Pero tan absurda como parece la noticia, pensándolo bien, muestra cómo es la realidad "real" de la vida misma de esa gente. Que el bebé bostece siendo la protagonista de un bautizo con 400 invitados, y que sus padrinos sean el príncipe Guillermo de Holanda, la princesa Mary de Dinamarca, el hermano de la madre, la hermana del padre, y creo que me olvido de más de sangre azul que me da pereza mental buscar, es como para bostezar. El gesto es un decir "me aburrís; pues esta fiestecilla de nada es ya rizar el rizo, pues el hecho de haber nacido como princesa de Suecia y no como niño desnutrido en África es como si me hubiese tocado la lotería, por la cara". Y si tu vida comienza con un bautizo así, es para bostezar, como gesto de desprecio al resto de la humanidad "humana".

Siempre he querido no pronunciarme sobre las monarquías modernas, influenciada como la mayoría de los españoles por el papel que jugó nuestro rey el 23 de febrero famoso. Pero Urdangarines y sus ingenuas mujeres, la cacería del rey, y que diga estupideces como que el paro le quita el sueño, porque lo vive en las carnes de su familia, claro, y él tomándole el pelo al resto de los españoles con una fachada de su vida totalmente ficticia. A raíz de la caída que desató el escándalo oí un programa de radio aquí en Alemania en el que hablaban con pelos y señales y con fechas concretas de cacerías de osos que el rey se viene montando en Rumania desde tiempos de Ceaucescu, en el que los campesinos del lugar, tras hacerle agasajos y bailes como recibiento, van atrayendo y poniendo los osos luego a tiro de la escopeta del rey. La última en octubre...

Que en el siglo XXI siga habiendo gente que por nacer en una casa real, viva del cuento toda su vida es anacrónico. Yo no creo que hagan ningún papel social que merezca vivir de la sopa boba, pues lo poco que hacen se lo cobran con creces. ¿Trabajan para sus países? Vale, pero no gratis.

No hace tanto cayó en mis manos una revista de publicidad de una inmobiliaria de por aquí, que en una revista de lujo sobre gente "importante" (€€€) anunciaba "casitas" en venta. Me apunté los datos de una "cabaña" en una península en Mozambique, nada menos que del príncipe heredero holandés y su mujer Máxima, que estaba en venta por el módico precio de 4 millones de euros. Según el anuncio, el perfecto lugar para vacaciones, un paraíso para los niños, pues tiene una playa para ellos solitos, ballenas que se ven a lo lejos, tortugas, ideal, y por supuesto que la piscina y todo está hecho con materiales nobles. Solo la habitación de invitados tiene 181 m², y la casita en total 862 m². A los pobres les costaba ahora mucho dolor separarse de su refugio, con el cariño que lo tenían y el amor que habían puesto en él. Supongo que aunque vendan esa casa, no se quedan sin vivienda, y esas princesitas tendrán otras playitas privada y otras habitaciones de 200 m² a su disposición. No me extraña que la princesa sueca bostezase ayer en su bautizo, tan normalucho, pronóstico de lo muchísimo que se va a tener que currar la existencia. Empieza a ser inmoral que publiquen esas noticias tan absurdas.

lunes, 21 de mayo de 2012

El lenguaje según los pueblos

Bueno, pues todos siguen preocupados por los jugadores del Bayern, que recibirán, de necesitarlo, tratamiento psicológico, antes de que se incorporen el viernes a entrenar junto con los otros jugadores de la selección alemana, ya concentrados en el sur de Francia. Y si no, siguen todos diciendo, le toca hacer el resto al seleccionador nacional, Joachim Löw, y ponerles en el diván. Muy mal perder tienen estos chicos del Bayern, ni que fuesen los primeros en sufrir una derrota así, la que se ha liado. Pero se acerca la Eurocopa, y como aquí se analiza y se analiza todo, en la radio y por todas partes siguen hablando de si el rendimiento de estos pobrecillos sufrirá por la derrota, y más y más. Yo por si acaso iré sacando y "planchando" mi camiseta de la selección, la roja, en la que invertí el año pasado el dinero que me dan siempre por mi cumpleaños mis padres. Fue una buena inversión, en los tiempos que corren, con visión de futuro, y pienso dar clase con ella puesta en cuanto empiece el campeonato. Ésta la amortizo yo bien, ahora que el pabellón futbolístico español está tan alto y nos podemos dejar ver con orgullo en el campo y con la camiseta puesta el resto de los españoles.

Los que no se atreven a pasear su orgullo por las playas griegas son los alemanes. Las reservas de los alemanes para viajar a Grecia están estancadas y en mínimos para este verano. La pregunta es si tienen miedo a que les traten mal, o si no van por haber perdido todo el interés, por sentir rabia de estar mandando dinero a Grecia y no querer dejarse ni un duro más. El sector turístico en Grecia está asustado por lo que esto implica. Ni siquiera descuentos de hasta un 20% animan a ir. El ligero aumento que hubo antes de las elecciones griegas se ha parado de golpe tras el resultado de las mismas. Los que pierden no son los mayoristas y agencias de viajes, sino Grecia, pues los turistas alemanes que irían a Grecia eligen ahora España o Turquía. Triste para un país que lo necesita ahora más que nunca.

Y yo me pregunto en qué medida todas estas derrotas, miedos, estereotipos o clichés, marcarán el lenguaje en el futuro. Llevo días reflexionando sobre las expresiones que tienen todas las lenguas con nacionalidades o las que se refieren a otros pueblos, y que muestran relaciones o miedos de antaño. Los españoles nos hacemos los suecos (aunque en realidad viene de la palabra zueco), contamos cuentos chinos, nos despedimos a la francesa, nos engañan como chinos, nos cogemos una kurda, buscamos cabeza de turco, no queremos ser hijos de la gran bretaña, hablamos en cristiano, nos ponemos flamencos (no tiene que ver con el baile sino con Flandes), bebemos como cosacos, los alemanes nos parecen cabezas cuadradas, hacemos las cosas si no hay moros en la costa, pedimos el oro y el moro, nos ponemos en fila india, hacemos el indio, sudamos tinta china, o engañamos a alguien como un chino. A los alemanes, lo que les parece raro les parece "español", lo que no entienden son "pueblos de Bohemia", pueden ser orgullosos como un español. Los ingleses pagan a la holandesa cuando cada uno paga lo suyo, lo que no entienden, les suena a griego, tampoco les gustan los que se despiden a la francesa, mientras que para los franceses, son los ingleses los que se despiden así; a los americanos no le gustan los regalos a la manera india, en plan de los que quitan lo que dan, y podría seguir, si supiera más idiomas y más expresiones así, pues más no se me ocurren. Nosotros tenemos montañas rusas que no están en Rusia, y comemos ensaladilla rusa. Mi vecina rusa me confirmó hace tiempo que existe una ensalada así en Rusia, pero es sin atún. La llave inglesa en inglés no lleva esta nacionalidad. Y si nos metemos en temas más escabrosos los besos con lengua son los franceses en inglés, y más técnicas de sexualidad por nacionalidades no voy a comentar..

Lo que sí que está claro es que si ni en estas cosas nos ponemos de acuerdo a la hora de adjudicar nacionalidades a las expresiones, como para hacerlo en cualquier temita más serio. Pero en 30 años sería interesante ver si toda la situación actual nos ha proporcionado nuevas expresiones. Me atrevo a pronosticar que sí.