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viernes, 4 de enero de 2013

Barbie y Ken rompen

El año nuevo ha comenzado en Hamburgo con noticias del corazón: Rafael van der Vaart y su esposa Sylvie se separan. Lo genial del caso es que en Nochevieja todavía twitearon que estaban felices pasándoselo en grande en el pisito de 400 metros cuadrados que acaban de decorar, y por lo visto y según el diario sensacionalista Bild, que nunca se equivoca, acabaron a palos. De la "feliz" fiesta pasaron a un comunicado oficial anunciando su separación. Él ha dicho a Bild que se arrepiente de haberle levantado la mano a ella.

Hamburgo pierde a su pareja glamour que todos comparaban con los Beckham. En septiembre regresaron a Hamburgo, que era su sueño, tras haber "sufrido" en Madrid y en Londres. Él llegó como salvador del HSV, el equipo de fútbol de Hamburgo, que estaba en mínimos. Y ella vivió su cáncer de pecho, recuperación y regreso a los focos como modelo y presentadora no solo de profesión pero de su propia vida. Es una pareja que ha vivido su matrimonio perfecto y feliz hacia fuera, siempre con cámaras. Su boda en Holanda fue retransmitida en la televisión. Ahora piden discrección, qué cosas.

Lo que a mí más me alucina es que hayan jugado el papel hasta el último momento: siempre sonrientes, felices, comiéndose el mundo, hasta menos de dos días antes del comunicado. Ahora todos se preguntan si el futbolista rendirá lo debido, teniendo en cuenta que le pagaron 13 millones de euros por el traslado. Un empresario de Hamburgo cansado de sufrir con su club, trajo al milagroso Rafael. Pero a su esposa le llueven más éxitos profesionales, y estos dos me recuerdan a Heidi Klum con su ex Seal. Creo que hay muchos chicos que no soportan que sus chicas tengan más éxito profesional, digo yo, que soy una malpensada.

Sea como fuere el chasco de los van der Vaart ha sido sonado, pues se compró no solo un futbolista sino papel cuché. Y ahora seguirán dando titulares, pero no los esperados. Me río yo de las parejas perfectas.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Los casi dioses

Ronaldo está triste, ¿qué le pasa a Ronaldo? No es por el dinero, dice la estrella futbolística del Real Madrid. Por la novia no será, porque ya hablé un día aquí que se las gastan "poco" agraciadas los deportistas de élite, y la suya es de bandera. Pero Cristiano no celebra ya ni los goles el pobre. De nada le sirven ni los ferraris ni nada. Está triste, y punto. ¿Es que no puede el muchacho? Por muy Cristiano Ronaldo que sea, puede estarlo. Algunos le defienden, que hay que comprender que no ha ganado tantos balones de oro como Messi y ahora se lo han dado a Iniesta. Es malo es ser bueno en el fútbol pero encima ir de malote, pues Messi e Iniesta son buenos y además van de buenotes también. Pero es que Ronaldo no se conforma con eso y quiere ser dios, inmortal. Me recuerda a la tristeza de Lady Di, en aquella entrevista que dio diciendo que en su matrimonio eran tres. Y en esto es lo mismo: por muchos goles que meta y que vaya de diva, otros comparten el olimpo y no van tan sobrados o al menos aparentemente. Pues a la larga son todos unos privilegiados millonarios.

Ay los dioses del fútbol. Hamburgo está feliz porque ha vuelto van der Vaart. No sé si se alegran más de que haya vuelto Sylvie o su esposo, pero son la pareja glamour de la temporada futbolística. Ya estuvieron aquí, pero se fueron, por los avatares del fútbol, es decir, dinero contante y sonante. Traicionó él a sus fans de Hamburgo para irse por unos cuantos milloncejos al Madrid, y estos luego lo vendieron al Tottenham Hotspurs de Londres. Pero tras la catastrófica temporada pasada, el HSV, el equipo de Hamburgo, estuvo a punto de descender a segunda división, y nada más comenzar la nueva temporada, los fans han empezado a gritar el nombre de van der Vaart. Y ya están aquí. Lo digo en plural porque no se trata de él solo, sino de su superestrella esposa Sylvie. Se anunció el otro día su llegada como si fuesen la realeza en persona, la de ella, y la de él, por separado, para dar más emoción. Le han comprado al club londinense por 13 millones de euros. Los que hemos venido a Hamburgo gratis, e incluso regresado otra vez sin que nos den ni un millón ni medio siquiera, hubiéramos estado encantados por tal suma. Y toda la prensa está feliz. Se trata de lo que se llama aquí el Doppelpack. El 'paquete de dos', pues Rafael sin Sylvie no es ni la mitad de lo que es con ella. Esta chica no llegó a irse del todo de Alemania estos años de "exilio", pues ella mantuvo siempre que echaba de menos Hamburgo y no Holanda, algo que le encanta oír aquí a la gente, y además se la ha seguido viendo en la versión alemana del Let's dance, como presentadora toda dicharachera, haciendo negocio con su acento holandés, algo muy vendible en Alemania desde hace décadas. Muchos han tenido éxito en la televisión alemana solo por eso. Noticia siempre codiciada del periódico sensacionalista Bild, la van der Vaart sabe cómo hacer marketing con su mejor producto: ella misma.

Ahora han firmado por tres temporadas. Ella saldrá ahora hasta en la sopa en la tele alemana, por suerte en programas que no veo. Pero de lo que se trata es de si él es la salvación del club. De momento parecen muy felices y son titular estos días por todas partes. Los van der Vaart han regresado, y no parecen nada tristes. Pobre Ronaldo. Qué triste es querer ser el más, con lo sencillo que es conformarse con un poquitín menos. Pero eso no va con ciertos dioses, y por eso entristecen, por mucho que lo tengan todo.

lunes, 2 de julio de 2012

Qué grandes

Anoche la selección española de fútbol se declaró tricampeona, y logró algo muy grande, no solo ya por los títulos acumulados, sino por su juego. El partido de anoche deleitó al mundo, mostrando que es posible ganar jugando bien, sin boicotear partidos a base de patadas o juego sucio, y que no solo se gana por suerte, o por aguantar los minutos reglamentarios tras un gol de suerte. Me hubiese gustado oír a los comentaristas alemanes, anoche sí y no las otras veces. Tras aguantar los comentarios de la televisión alemana sobre todos los equipos y partidos durante la Eurocopa, a comentaristas que parecían comentar el último modelo de un Mercedes o un BMW, analizando el engranaje de su propia maquinaria convencidos de que han dado con la clave perfecta para ganar, y cogiendo con pinzas los productos extranjeros, comentándolos con un "sí, tienen sus virtudes,... pero", "sí, ahí lo han hecho bien, pero no olvidemos...". Yo me puse malísima con la retransmisión de los partidos, pero sobre todo cuando jugaba España. Se notaban las ganas de revancha por la última Eurocopa en la selección alemana, y los medios alimentaron demasiado la creencia de que Alemania iba a ganar, dando la sensación de que los alemanes salen al campo a ganar, y los otros a pasar el rato o porque pasaban por allí por un toque de gracia de la fortuna. Y eso perdió a Alemania frente a Italia. Salieron al campo como ganadores antes de jugar el partido, y se olvidaron de que había que jugarlo, y de que Italia, aunque no sean un perfecto producto de ingenieria, juegan con su juego particular y en esta Eurocopa prometían desde el comienzo. Pero como vimos ayer, si se topan con el buen juego, pierden igual que los alemanes ante ellos. Así que la última semana oí con ganas los comentarios de los partidos en España, que hasta hacían gracia y que ante todo transmitían buen rollito, y no como los alemanes. Imagínense lo que comento arriba, más luego un análisis de un partido hecho por Oliver Kahn. Yo apagué la televisión en más de un caso.

Así que anoche me planté la camiseta de la selección para verlo, lo que jamás había hecho antes, y me lo pasé pipa viendo el partido, como pocas veces he hecho, pues otras veces ver fútbol para mí significa leer el periódico a la vez, o escribir en este blog. Pero ayer, al verlo además en España, y sin los comentaristas tan petardos alemanes, fue muy fácil concentrarse. Jugaron maravillosamente bien, y yo pensaba en lo que dirían los alemanes, que tendrían que reconocer por fin, que no están a la altura, por mucho que se lo crean. Que conste que yo, que no he logrado entender qué significa jugar como "un falso nueve" (y tampoco me interesa mucho, como lo del fuera de juego que aunque me lo han explicado varios hombres, sigo sin entenderlo), no soy la más adecuada para analizar el juego. Pero como para muchos otros que vimos el partido no se trata de entenderlo todo y analizarlo, sino de disfrutar, y en ese sentido los jugadores demostraron anoche lo grandes que son.

Lo que no entiendo es la fiesta interminable, pues para mí el partido terminó anoche, y con que dieran la llegada y algún evento especial, sería suficiente. He llegado a la conclusión de que a Pepe Reina se lo llevan a todos los campeonatos para la fiesta, pues yo no le he visto nunca entre los palos de la portería. Y de que por mucho que la gente pareciese en éxtasis en las calles, esta vez el efecto catatónico no será el mismo de las otras veces. Por mucho que digan, la alegría que han dado al país se da en un momento de amargura enorme, de parálisis, de estar estrellados contra una gran pared de ladrillo. Y por eso hasta creo que el baño de multitudes ha dejado más indiferente que las otras veces.

Cuando vuelva a Alemania tras las vacaciones volveré como triunfadora. No se pueden imaginar lo que una representa al vivir en el extranjero, para bien y para mal, y si bien en los últimos dos años me he imaginado lo duro que sería ser griego en Alemania, de la misma manera cada vez que pronunciaban la palabra rescate refiriéndose a Alemania yo me achicaba algo. Oiré comentarios sobre la victoria futbolística, y como otras veces, la gente me dirá que se merecieron ganar, por mucho que durante toda la Eurocopa los profesionales quisiesen convencer de lo contrario.

viernes, 22 de junio de 2012

Por ahí

Hoy me siento como los griegos, derrotada en todos los sentidos. No pudo ser que ganaran, y mira que yo se lo deseé, y Merkel volvió a ganar, dirán ellos ahora. Yo estoy agotada, y es una de las pocas veces en las que necesito las vacaciones de verdad. Otras veces llegan, y siempre me alegran, pero esta vez necesito descansar física y metalmente. A los griegos les gustaría hacerlo también, y en España, como están las cosas, miedo me da lo que me voy a encontrar. El gobierno de España desgobierna, cancelando todo tipo de explicaciones, debate de la nación, y yo he sentido vergüenza ajena por lo mucho que se han reído los medios de comunicación extranjeros de que no quisieran llamar rescate al rescate, y que Rajoy se jactase de que él lo pidió, que nadie le urgió a hacerlo.

Yo si me pronuncio, para el que lo quiera oír o no. Los alemanes ganarán siempre, pero para que conste, hoy el gobierno de Berlín ha anunciado que la chapuza de aeropuerto que debería haber estado abierto ya en junio, podría no estar listo para marzo, y que el presupuesto sigue desbordándose... Más a punto no pudo llegar el anuncio para el partido de hoy. Y yo desde luego que para el caso de que ganen los mundiales, que sería lo que les falta, me alegro de estar por ahí...

Así que cuelgo el cartelito de "Por ahí" y me dispongo a subirme en un avión que me llevará mañana a mi tierra. Mi blog descansará bastante, pero como siempre, habrá algún post cuando me sea posible, o simplemente decida yo que lo es. Habrá puentes, y alguna que otra historia. Felices vacaciones y buen verano a todos.

sábado, 9 de junio de 2012

Compensaciones

Arrancó la Eurocopa, y mientras escribo esto juega Alemania. Advierto de que estos alemanes tienen muy mal perder y aunque los partidos de preparación les salieron algo chapuzas, como se lo toman todo tan en serio, van creciditos. Y hoy, cuando el rescate a España es oficial, por mucho que el Gobierno español no quiera usar esa palabra, se confirma lo que ya se anunció claramente aquí ayer, mientras que en España nadie se pronunciaba: que España solocitaría hoy el rescate.

Yo abogo porque esta Eurocopa la ganen o Portugal, Grecia, Irlanda o España. Solo faltaba que ganasen los alemanes el campeonato, para que se nos creciesen más. Antes, en la pausa del partido, que es lo más importante del día, ha salido lo segundo más importante del día: cuánto dinero tienen que poner los alemanes para España. Wolfgang Schäuble, el ministro de Hacienda, acaba de tranquilizar(nos) diciendo que España devolverá el dinero, que es solo un préstamo y que España está en el buen camino con las reformas.

Pero Alemania no ha jugado bien el primer tiempo, o no como se esperaban todos. A Boateng, Löw, el entrenador, le ha dejado jugar hoy diciéndole que espera que compense hoy con su juego la que lio el otro día. El chico fue algo díscolo la noche del domingo, antes de volar a Polonia, y pasó la noche en un hotel con una señorita supermodelo del porno. A ésta le ha salido la jugada redonda pues ha contado orgullosa a los medios la hazaña, pero a Boateng no, que hasta hoy ha temido que no le dejaran jugar. Ella, famosísima ahora, ha intercedido toda la semana por él diciendo que la habitación del hotel "solo hablaron". A la chica no hay más que verla para creérselo.

Pero Löw es más conmiserativo que Merkel, aunque ha dicho que espera que Boateng se deje por lo menos la pellica (expresión con la que crecí) en el partido de hoy. Ups, algo así espera Merkel de España también, ¿no?

Boateng se ha ganado una tarjera amarilla ahora mismo, por agarrar a Ronaldo, y no he terminado la frase cuando Mario Gómez acaba de meter un gol. A las mujeres alemanas (en esto me incluyo yo) nos han metido esta semana uno bien gordo con la aprobación del Betreuungsgeld, del que ya hablé en este blog, también llamado "prima de la cocina", una ayuda financiera para que los niños no vayan a la guardería y se ocupen de ellos su madres y no trabajen, claro. Pero eso a la mayoría le da igual, pues lo importante es que gane Alemania. Que meta un gol Portugal, ya que nosotras no lo conseguimos. Quedan 5 minutos.

jueves, 31 de mayo de 2012

Sutil control

¡Lo que es la socialiciación del lugar en el que vives! Yo lo estoy viendo claro estos días. Mi hija pequeña mataría ahora mismo por los cromos de la selección alemana que le faltan para completar su álbum. Un supermercado alemán regala cromos por cada compra, y lo que al comienzo no le interesó lo más mínimo, pues les daba los cromos que me daban a mí en el supermercado a los otros niños o niñas de su clase, se ha convertido en una "pasión". Ahora, cuando ve que he ido a la compra, me pregunta de inmediato por los cromos. Mañana espera terminar la colección cambiando los últimos que le faltan, y así estará preparada para la Eurocopa.

La otra vino ayer contando que en clase de música tienen ahora el tema de los himnos nacionales, sus características, estilos, y que están aprediéndose la letra del himno nacional alemán. Vaya qué casualidad, esto es como coleccionar los cromos justo ahora... Ya veo de qué va el tema... Así que entre los cromos y el himno les recordé que me parece bien que canten lo que quieran y coleccionen los cromos de la selección que les venga en gana, mientras que quieran que gane España. Como me miraron de soslayo les dije que no abusen de mí, que estoy en minoría, y que si va a resultar que tenga que pedir asilo en otro país. "A ver si me toleráis porque os hago la comida", les dije. "Algo de eso hay", me dijeron guasonas. Lo que hay que oír, señor señor.

Pero luego me enteré de todo (lo que aprendo cuando vuelven del cole; hasta de que son solo los pájaros machos los que cantan, para ligar, hablando en plata, pues el que no canta no pilla hembra; y yo sin saberlo): la música es de Haydn, la letra es de un poema de August Heinrich Hoffmann von Fallersleben, "Canción de los alemanes" o "Canción de Alemania", compuesto de tres estrofas. Hoy día solo se canta la tercera estrofa, desde 1991 concretamente, y la letra del himno que yo consideraba la oficial, la primera estrofa, es la que está prohibida, pues aunque cuando la compusieron el que se cantase "Alemania Alemania, sobre todo" vino dado del orgullo de que tras ser un país que hasta la unión de Bismarck estaba dividido en muchas regiones, consiguió ser uno, pero los nazis se apropiaron de esa estrofa para su ideología. Ayer la profe se la cantó, y les contó que lo tenía que hacer bajito, pues te pueden meter en la cárcel, ya que es ilegal cantar esa primera estrofa. Y yo sin enterarme de esto. Menos mal que la canto poco... que si no.

Pero así cualquiera se hace alemán. Me las están haciendo alemanas día a día, que remedio. Esto no hay quien lo pare, ya que me sacan todos ventaja frente a mis hijas y mi socialización al mundo español. Sin embargo hago lo que puedo, en casa y fuera de ella. En mis clases es donde me explayo, que para eso me pagan. Y es que con tal de que mis alumnos aprendan les hago hacer de todo: desde cantar, a jugar al bingo. En cuanto damos los números hasta el 75, llevo el bingo a clase, y les pongo a cantarlos. En Alemania no hay tradición binguera, y les hace gracia. Les llevo fotos de España que comentamos, para ponerles los dientes largos y que vayan para allá (todo turista es necesario ahora mismo, con la crisis). Pero ayer tuve una de mis geniales ideas: la semana que viene vamos a hablar de los piropos. En realidad en el curso hay solo dos hombres, pero no les vendrá mal aprender, y a las chicas les dije que deberían entender lo que les dicen por la calle en España. Les hizo mucha gracia la idea, algo impensable aquí, y ya estoy elucubrando, y algo me montaré para la semana que viene. No se trata de dar un curso de piropos, pues me imagino el poco salero, pero sí que sepan que existen. Al igual que las palabrotas. Ya les esclarecí unas cuantas, y como era todo científico, ni me inmuté al escribir las expresiones malsonantes en la pizarra. Traté de explicarles que en español le puedes decir a alguien "qué cabrón eres" o "hombre, hijo puta, cuánto tiempo", y que lo dices de manera positiva. Creo que les costó coger el concepto.

Por cierto, advierto de que aquí están convencidísimos de que Alemania va a ganar la Eurocopa, incluso tras el patinazo del otro día contra Suiza en el amistoso. No oímos otra cosa, y a lo mejor se piensan que porque lo digan antiguos jugadores o entrenadores, va a ocurrir. Pero en esto Merkel no va a meter mano, así que yo estoy tranquilísima, como con el himno y los cromos. Por suerte no lo controlan todo.

domingo, 20 de mayo de 2012

Lo superarán

O no. Hay cosas que aunque se superen, quedan como un trauma para siempre. Eso les va a pasar a los jugadores y a la afición del Bayern tras haber perdido la final de la Champions anoche, además en su casa. Lo malo de ser segundo es que también pierdes, y esto no aplica al fútbol sino a cualquier cosa de la vida en lo que tú, como segundo, te quedas fuera y pierdes y gana otro. El Bayern no tiene consuelo, y las noticias sobre el encuentro llevan palabras como "trauma", "tragedia", "valle de lágrimas", "canciller decepcionada", "Schweini inconsolable". El presidente del Bayern Uli Honeß no encuentra palabras de apoyo sino de enfado, sí Beckenbauer y otros. Y el día sigue produciendo noticias y declaraciones. El Bild-Zeitung cita a Beckenbauer, que dice que ahora el seleccionador nacional, Löw, será el que pagará el pato, pues recibe de cara a la Eurocopa a jugadores traumatizados y en desventaja frente a los felices ganadores del Borussia Dortmund, pues los del Bayern han perdido tres títulos quedando segundos esta temporada. Y ahora leo que Sergio Ramos se ha vengado en su cuenta de twitter del comentario de Neuer sobre el penalti que el primero tiró al cielo de Madrid.

Así es el fútbol, hoy soy yo el héroe de una tragedia griega, y mañana tú. Lo que de todas formas se puede reformular es aquel comentario de que el fútbol es ese deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes. Lo que sí que se ha demostrado es que en Alemania se llora por el fútbol, aunque no se haga por otra cosa, pues no hay que banalizar a la hora de derramar lágrimas. Un amigo mío me comentaba que cuando los del Madrid perdieron contra el Bayern hace poco en la tanda de penaltis, no lloraron, y que los del Bayern anoche parecían nenas llorando. Es madridista acérrimo, se entiende, y a éstos les ha dado cierta alegría que ganase ayer el Chelsea. A mí ayer los del Bayern casi me dieron pena. Casi, he dicho. Es porque siempre me dan bastante rabia los comentarios de los comentaristas alemanes, que celebran la victoria antes de tiempo, y sí, jugaron mejor, pero hablaban ya todo convencidos de un triunfo histórico antes de tiempo. Así es el fútbol. Como la vida misma. En cuestión de segundos tu euforia se convierte en la mayor desilusión y desperación. Sí que me dan pena los del Bayern. Esta vez sí.

miércoles, 25 de abril de 2012

Es solo fútbol

Noche de fútbol. Hacía mucho que no me sentaba a ver un partido. Las que vamos de finales de la Champions a los Mundiales o Eurocopas, vivimos relajadas ajenas al estrés que tienen los forofos de verdad, o a los que les guste ver fútbol y que siguen la liga. A mí me gusta el espectáculo de ciertos partidos, los cotilleos, si les roban las botas a Ronaldo y a Özil en el partido de ida o si al llegar los futbolistas del Bayern a Barajas, los tuvieron demasiado tiempo en la pista de aterrizaje circulando con el avión (eso nos pasa a todos, con las pistas tan grandes que hay, a ver si se creen que ellos van a aterrizar al lado del finger) o si las maletas tardaron una hora en salir (eso sí es mala onda... o mala leche española), ambas cosas oidas de una emisora alemana, caldeando hoy el ambiente. Es de lo que se trata con un partido así.

Desde que el St. Pauli volvió a segunda, para mí perdió interés la liga alemana, y ahora que se va Raúl, ya ni el Schalke me interesa. Vivo la temporada con la indiferencia que me produce si el Hamburgo bajase a segunda, donde nunca ha estado, pero muy posible por estar en zona de descenso. Pero llega un Bayern-Real Madrid, y me siento delante de la tele, aunque sea con el ordenador delante, para aprovechar el tiempo, pues el fútbol no consigue acaparar toda mi atención. Pero el de hoy es un partido que sacude muchas emociones, no solo de aficionados sino de los que odian a estos equipos. Si se realiza una encuesta en Alemania sobre el Bayern, normalmente la mayoría quiere que pierdan. Resultan antipáticos en la Bundesliga, pero otra cosa es un partido así. Y en España, los atléticos y los de Barça irán con el Madrid hoy.

Sin embargo la noticia del día es que ahora mismo tengo un hambre que me muero (mañana contaré por qué) y que hoy me he comprado un ipad, tal cual, a dos meses de mi cumpleaños. Pero como estaba decidido desde hace meses que será mi regalo, aprovecho una semana muy tonta para darme una alegría, y de paso que mis padres entren en el mundo de Apple por la puerta grande. La verdad es que Steve Jobs sabía lo que se hacía. Menudo invento. Mis padres lo han estado manejando toda la tarde, algo que no son capaces de hacer con un ordenador. Estos días me doy cuenta de lo aburrido que es mi barrio y la televisión alemana, y menos si no entiendes alemán, porque si lo entiendes, no ves los programas directamente como yo. Y así los entretengo un poco en días grises.

Y ahora me doy cuenta de por qué no veo fútbol: me pueden los nervios. Y como tengo épocas para todo, atléticas o madridistas, ahora quiero que pierda el Bayern. Porque también soy hamburguesa, y por eso me tienen que caer mal. Y sinceramente, el Madrid, con el antipático de Mourinho, ha ganado mucho otra vez. Me encantan los personajes así, que abren la boca y la lían. Por eso a Guardiola, chico bueno, se le han ido los buenos espíritus, por mucho Messi que tengan.

Menuda "experta" en fútbol, dirán. pero como dice una canción de mi juventud, "esto no es gran cosa, pero de algo hay que escribir" en momentos en los que me comería no sé qué. El desenlace del partido está en el aire todavía, pero en el fútbol, unos segundos cambian todo. Y como decía aquél, el fútbol es el deporte rey, que no el rey de los deportes. No se coman las uñas si hay prórroga o penaltis. No merece la pena. Aunque no lo parezca es solo un partido.

martes, 20 de diciembre de 2011

Lluvia de millones

En plena crisis del euro, que no es del euro en realidad, sino del sistema financiero y de cómo está concebido, existe otro tipo de euro, el llamado "Raúl-Euro", el 'euro de (o para) Raúl'. Curioso término, del que acabo de leer en la prensa del día. Al futbolista Raúl se le acaba el contrato con el Schalke al final de esta temporada, y como les está saliendo muy rentable por todos los goles que marca y los éxitos logrados con él, debido a la suma que supondría quedárselo, un antiguo expresidente del Schalke, Günter Siebert, que ya en 1974 introdujo un marco en el precio de las entradas de los partidos para el traspaso de un jugador, propone hacer lo mismo con Raúl. Pero el salario de 6 millones anuales de éste, no los sacan tan fácilmente como los 700.000 DM que se necesitaban entonces y de los que sacaron casi 600.000 DM subiendo un marco el precio de las entradas normales, y dos para las de la tribuna. En el partido del fin de semana de la Bundesliga, Raúl marcó tres goles contra el Werder Bremen, y por eso es el momento de empezar a cavilar... Pero aquí en Alemania no se suelen pagar esas sumas desorbitadas por traspasos de jugadores como el derroche de la liga española, aunque ya lo estén haciendo y otros cobren "suficiente" también. Se verá.

Hablando de millones, es el momento de pensar en otros que se reparten con frenesí en España, una vez gastados previamente por la gente en la compra de décimos. La Lotería de Navidad española es un fenómeno sociológico y cultural que no tiene parangón en el mundo. Llevo unos días hablando de ello en mis clases y mostrándoles videos a mis alumnos del sorteo, y las reacciones han sido muy variadas: desde sorpresa, risas, a escarnio de que asociemos la Navidad con el reparto de millones con tanta alevosía y premeditación. Yo les he explicado que para mí, las voces de los niños que cantan los premios de la lotería, es como el olor de las galletitas y del vinito caliente para ellos en Adviento, algo que seguían sin entender, y que se me pone hasta la carne de gallina y me emociono, como emigrada. Pero sí que es cierto que si nos paramos un minuto a pensar fríamente sobre nuestra lotería, deberíamos darnos cuenta de que es una locura; pero como lo es colectiva, nos entregamos a ella. Les mostré el anuncio de la lotería, luego imágenes del sorteo, y las celebraciones en las calles después, algo impensable en Alemania. Aquí, quien gana en la lotería, se mantiene en el anonimato, y jamás saldría en televisión dando saltos con el décimo en mano. Les dije que por eso a mí los sorteos en Alemania me parecen aburridísimos, con el bombo dando vueltas y una voz que parece en off diciendo los números (eso lo entendieron) y luego la frasecita en el telediario alemán de que "estos datos, son, como siempre, sin garantía", la frase estándar con la que ni la televisión se compromete a que los números que dan como ganadores sean los correctos, no sea que les venga alguien reclamando.

Pero para millones los que les caen aquí a los comercios en el negocio navideño. Ayer, lunes por la mañana, estaba el centro comercial que hay cerquita de mi casa, uno de los más opulentos de Hamburgo, tan lleno que daba espanto. Yo me preguntaba lo típico en estos casos: que dónde está en la crisis, que aquí en Alemania fue efímera, aunque siguen recortando, porque de algún lado tienen que sacar el dinero que despilfarran en otras cosas. Pero como aquí son unos agonías, seguro que luego dirán, como venían anunciando antes, que no se ha vendido todo lo que esperaban (o querían). ¿Más aún? El otro día estaba también Saturn que se venía abajo, y teniendo en cuenta que ahí no venden cosas baratitas, salvo CDs y películas, supongo que todos recibirán algún aparato multimedia último modelo. Pero es que está todo lleno, como observé ayer: joyerías, librerías, tiendas de ropa, todo. Aquí el sábado, en Nochebuena, se darán los regalos, y lo del tío Paco con las rebajas o la cuesta de enero es algo que no se conoce aquí, salvo el "tiempo de los pepinos agrios", Sauregurkenzeit, que no es un apretarse el cinturón tras el frenesí navideño, sino más bien la época de calma en el comercio en el verano, cuando la gente está de vacaciones, o en épocas bajas. Pero en todo eso no piensa nadie ahora, cuando lo mejor está aún por llegar.

martes, 28 de junio de 2011

¿Mundial de fútbol? ¿Dónde?

En Alemania lo sabemos, por estar implicados, pero me gustaría encuestar al mundo entero y preguntar si se han enterado de que ahora mismo se juega el Mundial de Fútbol en Alemania. Ah, ¿que no lo sabían? Es que es el femenino. Comenzó el domingo, y las alemanas, las mejores en los últimos años, podrían llevarse por tercera vez consecutiva el trofeo no a casa, porque están en ella, sino mantenerse como las mejores una vez más.

Pocos titulares ha dado el Mundial en España, por ejemplo, apenas ayer, y breves. Importan más los nuevos fichajes masculinos para la temporada, si Red Bull es invencible, si Ricky Rubio llegó a la NBA, si De Gea está por Manchester pasando el reconocimiento médico. Campeonato del mundo de fútbol, de mujeres, y sin selección española. Eso no interesa a nadie.

Digamos que aquí hacemos que nos interesa, pero lo ven pocos diría yo, y hoy me he dado cuenta de una cosa curiosa: mientras que cuando el Mundial y la Eurocopa pasada se veían banderas alemanas por todas partes, en algunos coches dos y hasta cuatro o cinco, y la fiebre de los colores alemanes estaba en su clímax, tan solo hoy he visto un vehículo con dos banderitas. No es que los hubiese echado de menos, pero al ver a este atrevido, me he dado cuenta de que no se ve ni uno.

Las alemanas parten como favoritas a revalidar su título. Tienen jugadoras fuertes, como Birgit Prinz, muy conocidas en Alemania, y luego otras nuevas. Yo hasta me he comprado el otro día por primera vez en mi vida una revista Playboy, pues leí que se habían desnudado y se hablaba de si el fútbol en el caso de las mujeres ha de ser sexy, para comercializarse mejor. ¿Por qué no? ¿No lo comercializan los hombres también? Piensen en iconos macarras tipo Cristiano Ronaldo, metrosexuales como David Beckham, o digamos los macizos de toda la vida, tipo Diego Forlán, que aprovechan cualquier ocasión para mostrar sus bíceps y más que eso, en anuncios de calzoncillos o de lo que sea. ¿Por qué no han de poder desnudarse las jugadoras, también macizas?

He leído el artículo: mi gozo metido en un pozo. Son solo cinco las que se han dejado fotografiar, así que no es representativo. Y hablan en la entrevista de que luchan contra los clichés de los que esperan que las futbolistas sean medio machos, no atractivas y sin curvas. Y que justo esto es lo que querían combatir al desnudarse para el Playboy. Y de que están hartas de la discusión de si hay lesbianas o no en el fútbol, que el deporte es lo que ha de contar.

Hoy se han disputado dos encuentros (¿lo sabían?):  EE.UU. contra Corea del Norte, con un 2-0, y Colombia-Suecia, 0-1. Alemania ganó a Canadá el domingo 2-1. No entiendo de fútbol, pero si de que se considere menos importante lo que hacen las mujeres, en todos los ámbitos. En cualquier caso anuncio que de ganar las alemanas su tercer título consecutivo, conseguirían lo que el equipo masculino lleva 20 años sin conseguir: ganar un Mundial. No lo olviden.

jueves, 14 de abril de 2011

Siempre Raúl

El "señor Raúl", como decían hoy en la radio, usando la palabra en español, está dando mucho que hablar en Alemania y en Europa, habiendo logrado él en gran parte que el Schalke se meta en semifinales. Tras la goleada del partido de ida, la repetida victoria de ayer sabe a gloria en Alemania, en una noche en la que muchos son del Schalke, ese equipo de zona obrera, que es el cuarto equipo alemán que consigue colarse en semifinales de una Champions, tras el Bayern, el Borussia Dortmund y el Leverkusen. Todo un señor Raúl, no me canso de decirlo, que ha soportado como todo un profesional lo que le han echado encima hasta ahora en cuanto a desplantes, sin soltar nada por la boca como es frecuente en otros casos parecidos. Por eso ayer, otro que me parece otro señor, Manuel Neuer, el capitán y portero del Schalke, portero de la selección alemana (recuerden a Kahn), le mandó a la grada a celebrar con la afición.

Al ver las imágenes de la afición de Gelsenkirchen celebrando con Raúl, pienso en el partido que habrá en Hamburgo próximamente: a puerta cerrada en el estadio del St. Pauli, sin público. El motivo es la sanción impuesta esta semana al club gamberro hamburgués porque hace dos semanas en un partido contra el Schalke, precisamente, un espectador lanzo una jarra contra el linier en el minuto 88 del partido (se podía haber esperado), obligando al árbitro a suspenderlo de inmediato. El St. Pauli ha recurrido la sanción ante los tribunales de deporte en Frankfurt, que hoy dará a conocer su sentencia de si el club ha de acatar la pena, o de si se les indulta por esta vez. Pero si el fin del fútbol es el éxtasis colectivo que provoca, como vimos ayer con el resultado del Schalke, imaginemos que en ese "partido fantasma", como se dice en alemán, Geisterspiel, el St. Pauli hiciese un partidazo contra el Bremen, y nadie lo disfrutase.

Encima ayer el entrenador del St. Pauli, Holger Stanislawski, que antes de entrenador fue jugador del equipo, y que ha estado unido al club durante 18 años, anunció ayer en una conferencia de prensa que llenó de lágrimas que se va al Hoffenheim, por no poder soportar tanta presión profesional y privada. El St. Pauli se encuentra en los puestos de descenso en su primer año de regreso a la primera división alemana, y a eso se le suma ahora el partido a puerta cerrada, y la pésima imagen que un incontrolado da a una afición por lo demás entregada hasta la muerte. Quizá mejor irse ahora, sí, aunque hoy llueven las críticas y la decepción de los fans para los que irse al Hoffenheim, siendo "sanktpauliano" es un deshonor.

Pero así será el deporte, me imagino. O estás arriba o abajo, o eres un héroe o un villano. Y estos días el asunto Contador vuelve a estar candente, que no es ningún héroe, sino un perdedor absoluto, pues yo no me he creído nunca lo del filete, y para mí ha perdido bastante credibilidad por muy buen deportista que sea. Francia e Italia van a por él, y dudo mucho de que vaya a participar en el Tour o en el Giro, por mucho que trate de probar que es inocente.

Y cuando se remueve, algo se encuentra, y a los políticos les ocurre como a los deportistas, si llegar es difícil, el mantenerse y probar que eres sin ser lo es más: tras habernos librado del asunto zu Guttenberg ahora hay gente dispuesta a probar que hay otros supuestos doctores en la politica que plagiaron también en su tesis doctoral. Ahora le toca a Silvana Koch-Mehrin, eurodiputada por el FDP y la niña bonita del partido. Vaya, parece que ha copiado ésta también, ni que el partido, tras la dimisión de Westerwelle como jefe de los Liberales, estuviese para sustos. Al final la gente va a acabar por votar a los que no tienen estudios, o un simple bachillerato. La Universidad de Heidelberg está estudiando el asunto y la diputada en Bruselas, calla. Pero no tardará en hablar, estoy segura. Pues los que callan por tapar, pierden, y los que callan por ética profesional, se mantienen, como le ocurre a Raúl, que lo que ha conseguido ha sido por méritos propios. Que conste que no soy madridista, pero le admiro, pues no necesita copiar ni plagiar ni engañar, y ayer en las gradas, repetía lo que le dijesen que tenía que corear en alemán, para que el público le respondiese, y hoy se hablaba de sus "progresos con el alemán" en un país en el que no te regalan nada, como mucho un título de doctorado si copias o pagas por él. Me alegraría si el Schalke ganase la Champions.

viernes, 18 de febrero de 2011

Niños malos

¿Ha copiado o no ha copiado el actual ministro de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg en su tesis doctoral? El tema abre las noticias de los telediarios en sus últimas ediciones, y es portada de periódicos. Se han abierto páginas de internet donde gente con mucho tiempo y ganas descubre los párrafos de la obra que al parecer están plagiados, por formar parte de "su" obra sin nombrar su procedencia. Y eso está muy muy muy mal... a niveles académicos por su puesto, pero no solo. Mejor reconocer haberte fumado un porrito, o ser gay o muchas cosas más tolerables hoy día. ¿Pero copiar alguien de brillante carrera, cuya tesis doctoral en derecho recibió una matrícula de honor? De momento la Universidad de Bayreuth le ha pedido explicaciones para dentro de los próximos 14 días, y le podrían hasta quitar el título.

Verdaderamente el tan popular ministro no gana para sustos, y su probabilidad de ser un futuro canciller alemán aviva la energía de remover en su vida para parar lo que parece imparable. A todo esto pienso en una obra de teatro de Bertolt Brecht que me fascinó: Der aufhaltsame Aufstieg des Arturo Ui; como no me gusta la traducción que encuentro con la palabra "resistible" lo traduzco en "El ascenso 'parable' de Arturo Ui". Se trata de una parodia de la subida al poder de Hitler, y de ahí lo chocante de la elección del adjetivo, que yo traduzco con una acepción que no existe en nuestra lengua, pero sí en alemán y que destaca por su contrapunto de algo que parecía imparable pero que no lo fue. Y lo mismo ocurre con el ministro, cuya carrera podría ser parada por unos o por otros. Si las acusaciones son ciertas, desde luego que su imagen quedaría tan dañada como para tener que retirarse o no llegar a canciller. Pero zu Guttenberg tiene aguante, o si no al tiempo.

Aguante tiene también el St. Pauli, los chicos gamberros del fúbol alemán. Han tenido que esperar 33 años para volver a ganar un derbi contra el HSV, y antes de ayer, con un gol de Asamoah, lo lograron. Ahora celebran y celebran, y el HSV ya no vive de ninguna gloria desde hace mucho, y los malos, que tampoco van bien, se conforman con poco y con criticar cuando pueden, y en cualquier caso de hacerse notar y celebrar sus méritos propios.

Y el domingo se celebran elecciones en Hamburgo. De bueno va un candidato que no es que sea malo, pero no es hanseático, y eso es ser malo para gobernar esta ciudad-estado llena de una casta llamada "hanseática", los hamburgueses de pura cepa o los que se sienten como tales, herederos de los comerciantes del puerto, o con la vena de que "Hamburgo es el paraíso terrenal". El candidato de la CDU, Christoph Ahlhaus, que ocupó el cargo cuando Ole von Beust salió huyendo del puesto ("desgaste" lo llamaron), no parece tener opciones de ganar y en las encuestas los motivos que alega la gente para no votarle es que no es hamburgués, aparte de no tener ningún carisma, y tener mi edad, 41 años, y parecer tener 58 lo menos (esto último lo alego yo, que encima no voto, y no me podré presentar a alcaldesa de Hamburgo por no ser de aquí y encima criticar).

Y como siempre es mi hija pequeña la que me da las soluciones fundamentales de la vida. Lleva una temporada oyendo con teson CDs con los cuentos clásicos de toda la vida. Y como se los sabe de memoria, le da tiempo a filosofar sobre ellos, y en la comida, en el coche o en cualquier momento, me lanza sus preguntas, o mejor dicho, últimamente no me consulta nada, sino que me explica sus conclusiones. Las de esta semana: "Mamá, no entiendo por qué las madrastras en los cuentos son todas malas", o "Me parece injusto que en los cuentos los feos sean los malos, y los buenos los guapos. Vamos que un guapo puede ser malo también, solo faltaba, y un feo buenísimo". Verdades como puños. Veremos por dónde sale el ministro zu Guttenberg ahora para explicar el entuerto, quién gana las elecciones el domingo (Olaf Scholz, el candidato del SPD tampoco es hanseántico -curioso que a él no se lo echen en cara-, tampoco es bello pero tiene una imagen más carismática), y de la liga... veremos. Otro noble de corazón, Raúl, metió el otro día el gol que le sigue llevando al olimpo de los dioses pacientes y amables. Pero en cuanto a bondades me vuelvo a quedar con otro comentario archifamoso de mis hijas, ambas, hacia mí: "Papá es mucho más bueno que tú", a lo que yo respondo siempre ríendome: "Sí, sin duda alguna".

martes, 15 de febrero de 2011

Ni blog ni ná

Si fuese Ronaldo, lo achacaría al hipotiroidismo, pues si Ronaldo admite sufrirlo, yo también. No sabía que la medicación que se toma para eso daría positivo en un control antidopaje. No sé si eso, junto con mi rodilla, supondrá el final de mi carrera deportiva, como la de Ronaldo, pero nunca le he dado demasiada importancia al hipotiroidismo que me diagnosticaron hace un año hasta que me viene Ronaldo ahora y, además de las lesiones, alega eso para su retirada. Y ayer me dice una amiga, tras haber estado este blog dos días inactivo, que ya "ni blog ni ná", y esto antes de leer lo de Ronaldo. Es que ando muy liada, es que no me dejan ni respirar, es que tengo miles de ideas en la cabeza pero me falta el tiempo para teclearlas. Excusas.

Ahora resulta que la culpa la tiene Morbus Hashimoto. Cuando mi médica me dijo hace un año que el tal Hashimoto se había instalado en mi vida, me hizo poca gracia, pues bastante tengo yo conmigo misma como para tirar de un tipejo así. Luego hablas con la gente, y resulta que otros llevan a este Hashimoto consigo, y que se trata de ponerle frente con una pastillita diaria, con una dosis más alta o más baja. Los que tomamos tiroxina, de por vida me temo, además de estar dopados, como me acabo de enterar, dependemos de esta pastillita, en teoría, y si no tenemos ganas de nada o estamos cansados, podemos echarle la culpa a las tiroides, y listo, y no como antes podías decir que estás cansado y no sabes por qué, o mismo por no haber dormido lo suficiente, como me pasa a mí a menudo. Y Ronaldo, que seguramente ya debería retirarse del fútbol sí o sí, le echa la culpa al hipotiroidismo y listo. Y con las lesiones que ha tenido, rodilla incluida, razón doble. Cómo me suena todo.

Así que cuando no escribo no es por el hipotiroidismo, pues yo al Hashimoto le planto frente todas las mañanas, y en las fases en las que estoy más flojita, como hoy, me siento tentada a echarle la culpa a él, pero no lo hago, ya que por ejemplo la falta de sol me fastidia más que mi Hashimoto, lo aseguro, al igual que otras cosas de las que hablo en este blog, y otras de las que no hablo. Pero ayer, al ver la noticia de Ronaldo, casi me alegré de que por fin se nos haga justicia a los millones que tenemos hipotiroidismo, para que por fin nos comprendan de que no siempre tenemos que estar al cien por cien, oigan.

Y ahora encima me entero que de mí no se ha hecho ninguna camiseta ...

domingo, 6 de febrero de 2011

El derby que no hubo de ser

Ayer por la tarde, según acabó la ronda de meditación en mi barrio (ver post anterior, al que añado que vinieron 400 personas de todas partes hasta uno de Egipto, muchos holandeses, polacos, y la "meditadora jefa" era una americana que vino desde Nuevo México para la ocasión), ocurrió algo nunca visto en Hamburgo: se anunció la cancelación del derby previsto para hoy entre el HSV y el St. Pauli por la lluvia que ha inundado el estadio del HSV, cuya hierba, recién puesta y arreglada por 100.000 €, no ha soportado la que lleva cayendo desde hace dos días, y ha acabado completamente anegada.

Tras llevar semanas los medios de comunicación calentado los ánimos, parece inaudita la noticia. Ver lluvia en Hamburgo no es nada nuevo, ver el otro día en St. Pauli tal despliegue policial que parecía que el partido iba a empezar ya mismo, tampoco, y la lluvia que comenzó a caer el jueves por la noche con aires huracanados, cayó y cayó como aseguro que solo puede caer en Hamburgo (a mí no me consuela que llueva en otros sitios: cada uno se queja de lo suyo), y se cancela uno de los eventos deportivos del año: el partido de vuelta del derby celebrado en septiembre pasado en el estadio de St. Pauli.

Los jugadores están molestos, ya que deseaban la llegada del día. Los fans también. Anoche, al conocerse la noticia, hubo más que palabras entre los seguidores de uno y otro equipo: palos, botellazos y destrozaron un coche de policía, acabando algunos en comisaría. Y tras un clima distendido antes del partido, hoy los ánimos lanzan ataques verbales que seguiran durante unos días, sobre todo de parte del St. Pauli que critica que cómo se les ocurre cambiar el cesped justo esta semana, pues los trabajos los concluyeron el viernes por la tarde. El HSV se defiende diciendo que esas 48 horas de lluvia tienen la culpa, y les reprochan a los otros no ofrecer habitualmente ni siquiera un campo en condiciones y que no son los más apropiados para criticar.

Y al enfado de muchos se suman los gastos inutiles pues iba a ser la primera vez que iban a retransmitir el duelo en pantallas gigantes en el estadio de St. Pauli. Se esperaban a unas 12.000 personas y estaba todo instalado. Todo el mundo esta cabreado ahora. Mucha gente viene de fuera también a estos partidos, como a los fines de semana de meditación de mi barrio.

El St. Pauli acusa de chapuceros al HSV, pues ellos mismos pudieron entrenar en su propio estadio ayer, y el HSV se defiende con datos en la mano: mientras que en otros meses de febrero la media de precipitación por metro cuadrado es de 42,2 litros, el viernes y el sábado juntos cayeron ya 80 litros.

Y sigue lloviendo, y ya van tres días seguidos, y a mares. En fines de semana como éste, en el que a la calle solo salen los que tienen que sacar al perro, y estos por obligación, yo me alegro de que miles de otras personas se enfaden por la lluvia, porque mi sensación habitual es que yo debo ser de los pocos a los que les molesta. Para que luego digan los hamburgueses que el clima no es tan importante, no... Esta vez ha conseguido lo inimaginable. Mañana se dará a conocer la nueva fecha para el partido, que parece que será el 16 de febrero. A mí me gustaría que anunciasen de paso cuándo va a dejar de llover, y cuándo vamos a ver el sol. Solo por saber, no por otra cosa.

martes, 25 de enero de 2011

Traspasos

Ruud van Nistelrooy ha anunciado hoy que renuncia a prolongar su contrato con el HSV tras negarse el club hamburgués a dejarle volver al Real Madrid, cuando su traspaso fue gratuito. Hoffmann, el presidente del Hamburgo, se niega a permitir el traspaso porque necesitan a van Nistelrooy de cara a las competiciones europeas, rechazando incluso la jugosa oferta del Real Madrid de 2 millones de euros y de permitirle jugar un partido amistoso. Y al final ni hay dinero ni van Nistelrooy a partir del verano. El holandés está molesto y se va, sí o si, de lo dolido que está, según ha anunciado hoy su portavoz. Como parece que su idea era acabar su carrera profesional en Madrid e incluso quedarse a vivir allí, ofreció hasta pagar parte de la suma que le libera del HSV.

Estos días el semanario Der Spiegel se hace eco de la noticia de que Merkel ofrecerá trabajo a jóvenes españoles en paro de los sectores de ingeniería y telecomunicaciones. La noticia aquí no ha transcendido. Como los alemanes, por mucho que sigan siendo la burra que tira del carro de la economía europea, no son nada eufóricos a celebrar ningún éxito económico, asustados como están con tanto recorte, y por ser un país donde los impuestos que se pagan son récord mundial, la noticia no se ha dado a conocer. Yo la he seguido a través de los medios de comunicación españoles, para los que sí es noticia, dada la situación actual. Imposible no pensar en la oleada de inmigración española en los años 60 a Alemania. En ese momento se necesitaba de todo, mientras que hoy se necesitan puestos concretos y aquí no se dice muy alto por lo que no se dice: porque aquí también hay mucho paro, y también de trabajadores altamente cualificados. A mí misma me fastidia que esté país solo parezca necesitar ingenieros (claro, la ingeniería alemana). Y madres, por supuesto, que también somos una especie de ingenieras en este país...

Y sí, se vive muy bien en Alemania, y con esto empalmo con la entrada anterior a ésta. Pero al igual que en los años 50 y 60, no vienen máquinas sino personas, y hasta van Nistelrooy, con lo bien que le tratan, se quiere ir a Madrid. ¿Será el solecito?, ¿o que la Liga aquí es más sosa? , o, como me decía a mí hoy un médico, ¿que la vida nocturna de Madrid e incluso en Tarifa, hace palidecer mismo a la Reeperbahn hamburguesa? Me da también la sensación que en la oferta se buscan hombres, como en el fútbol, por mucho que Alemania celebre este año también el Mundial de Fútbol, pero de mujeres. A ver quién sabía de tal importante evento. Yo lo anuncio ya por si no se han enterado, y en fútbol femenino, ¿quiénes son las que ganan? Lo mismo que en la economía europea (masculina).

Porque al igual que Alemania tira de la economía de Europa, el Real Madrid, mal que nos pese, tira del fútbol europeo, y los ingenieros y técnicos en telecomunicaciones de dentro y los que vendrán (parece el cuento de La Lechera), tiran de todos los desempleados y gente mal colocada o que planifícó mal qué estudiar en este país.