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martes, 10 de septiembre de 2013

¿Desprivatizamos?

Alemania me sigue sorprendiendo y eso que llevo la tira de años aquí. El 22 de septiembre, además de decidirse si Merkel sigue en el poder o si le releva Steinbrück, el candidato del SPD (los socialdemócratas), en Hamburgo además tenemos que votar en un referéndum curioso. Se decide si la ciudad de Hamburgo está obligada a comprar de nuevo las redes de suministro de energía que abastecen la ciudad, es decir electricidad, gas y calefacción, que fueron privatizadas a finales de los 90. La compra costaría entre 1.500 y 2.000 millones, de ganar la iniciativa que consiguió convocar este referéndum como se hace aquí, con tesón y a base de firmas.

El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, del SPD, dice que como mucho compraría un 25 %. Los Verdes y La Izquierda, quieren adquirir el 100 %. Los conservadores de la CDU y FDP dicen que nada de nada. El 25 % estaría garantizado por un crédito, y parece ser que de comprar todo también, aunque muchos argumenten con que entonces no quedaría dinero para enseñanza ni otras cosas. Pero aunque el crédito esté garantizado, hay que pagarlo también.

Acabo de leer dos hojas gigantes del periódico local en el que informan sobre todo este tema, hecho por hecho, y me he quedado igual. Me da la sensación que tanto una como otra postura tienen su parte de lógica, pero ninguna al cien por cien. Más bien se trata de una decisión política en base a las creencias del votante. Si uno piensa que el gas, el suministro eléctrico, y la calefacción urbana han de estar, al igual que el agua, en manos públicas, que vote que sí a la compra, y el que piense que el Estado no ha de ser una empresa que se arriesgue ahora con créditos que vote que no.

Ahora estoy mirando lo que será la papeleta el día de las elecciones. El nombre de esta iniciativa es "Nuestro Hamburgo - Nuestra red", y la pregunta es si el Gobierno de Hamburgo ha de dar los pasos necesarios para que en 2015 el sumistro de todo lo mencionado arriba vuelva a estar en manos públicas. Y ahora viene algo que me llama la atención: el objetivo es un sumistro "socialmente justo", respetuoso con el medio ambiente, y democrático. Me pregunto qué es un suministro democrático: ¿que todos gastemos lo mismo, para bien o para mal? ¿y socialmente justo, que nos lo van a rebajar, o a los que tengan menos? Pero nos dicen claramente que no van a bajar los precios. Así que la democracia es poder votar por esto, pero salvo eso...

En fin, que es una cuestión de principios y no de otra cosa, pero yo ahora tengo este dilema, de si voto con un sí o con un no a esta consulta. Aquí en realidad cualquiera que junte las firmas suficientes puede llevar cualquier cuestión a las urnas, como ya pasó hace un par de años con el tema de la enseñanza secundaria, y el resultado de aquel referéndum paró toda una reforma que a mí me parecía necesaria. A ver lo que sale de la consulta actual.

martes, 8 de enero de 2013

Habitantes de ocho patas de la HafenCity

En mis cursos de francés en Hamburgo de hace un par de años había un chico que vivía en los nuevos pisos de la HafenCity, el barrio nuevo de Hamburgo construido en terrenos que han quedado vacíos en el puerto, al no necesitarse ya tanto espacio para almacenaje de mercancías. El profesor de francés siempre le preguntaba que qué tal estaban las arañas, y hablaban de la especie de la HafenCity. A mí me hacía mucha gracia la conversación, y el otro contaba que no podían ni abrir las ventanas, porque se les metían en casa. Cada vez que estoy en la HafenCity y veo los pisos tan chulos que hay y pienso que me encantaría vivir ahí, como son pisos muy caros, para consolarme me digo "pero tienen arañas".

Nada menos que 70 ejemplares por metro cuadrado se han llegado a contar en ese barrio. Hay diversos tipos, pero la reina es la larinioides scloptarius, también conocida como Brückenspinne, es decir, araña de puentes, por lo que tiene que figurar en este blog. Este ejemplar se ha multiplicado en la HafenCity de manera trepidante. Ya habitaba en la zona, pero en los puentes y antiguos edificios de ladrillo, tejiendo su redes sobre toda construcción o piedra que saliese del agua. Por lo visto los edificios nuevos, construidos muchos sobre el agua, son unos buenos "pedruscos" para ellas. Como hay mucha luz por las casas, eso atrae a mosquitos, y por tanto a las arañas también. Como además no hay árboles, no hay pájaros que se coman a las arañas. Qué interesante todo esto. Por fin me entero del por qué de la araña de la HafenCity, ya que el pobre afectado por las arañas no sabía explicar por qué, y contaba que los expertos las estaban estudiando y como dejé de ir a francés hace tres años, le perdí la pista al tipo y a las arañas, hasta que ahora he leído sobre ellas en el periódico.

Pero es que además, leo que hay 40.000 especies distintas de arañas en el mundo, y que son todo un universo para los biológos que estudían el comportamiento de los animales. Entre las que practican canibalismo sexual y se comen a su macho tras el apareamiento, que según los estudiosos no es más que la estrategia de los machos de sacrificarse para que la hembra tenga el mayor número posible de huevos producto suyo... y ganar a los rivales. Si se dejan comer, producen más huevos. Prefiero no comentar, pero hay que ser... a ver... machito, nunca mejor dicho y preferir morir para perpetuarse mucho más.

La única vez en mi vida que he tenido a alguien que me venía a ayudar con la casa era una portuguesa encantadora, y como en mi casa había muchas arañas decía que en Portugal se dice que eso es signo de riqueza. A mí me daba risa, pues me imaginaba como será entonces en Buckingham Palace. En esta casa mía de ahora hay muchas en temporadas, y me acuerdo de Alexandra y su sabiduría portuguesa, y a veces he suspirado... Como no me dan miedo, las dejo vivir, y las que me gustan son las que en otoño tejen esas redes tan impresionantes entre el retrovisor del coche y la ventana. A veces para entrar en el coche en el porche, he tenido que romperles su precioso trabajo y me da pena.

Pero a la araña de los puentes habrá que seguirle la pista. A 70 ejemplares por metro cuadrado podrían desbancar a los humanos de la zona en nada. Desde luego que tienen buen gusto arquitectónico las arañitas, yéndose a vivir al barrio más moderno de Hamburgo, pero te gastas una millonada en un piso de lujo o un loft con vistas al infinito del río Elba y el puerto, y tienes esto en tu casa: http://en.wikipedia.org/wiki/Larinioides_sclopetarius