Si visitásemos, como japonés por ejemplo, Europa en 10 días, y tuviéramos que elegir destinos, sería difícil en muchos casos. Pero ellos lo tienen muy claro: Londres, París, Mont Saint Michel, Roma, Florencia, Barcelona, Ronda, Múnich y Neuschwanstein, y Rothenburg ob der Tauber. ¿Que no han oído hablar del último sitio? No se preocupen. Muchos alemanes tampoco, y sin embargo el lugar está en cualquier guía de Europa junto al Big Ben o la Torre Eiffel. Rothenburgo es la esencia de la alemanidad. Es una ciudad pequeña, de 11.000 habitantes, que recibe al año a dos millones de visitantes de los que no se quedan a dormir. Su encanto medieval, de población de cuentos, hace que represente lo que los extranjeros buscan como estampa alemana. Sería como Ronda en España, parada obligatoria de los japoneses o americanos en España, a la búsqueda de todo lo que necesitan para irse contentos de la Península Ibérica.
Ayer volví, tras haber estado hace 15 años la primera vez. A mis hijas les hizo gracia, y no hacían más que preguntar que por qué ese sitio tenía tanto interés; ellas no lo entendían. Y aunque es muy bonito y de ensueño, yo en realidad tampoco, pero supongo que todos buscamos imágenes en el mundo que nos devuelvan los clichés que tenemos en mente y nuestras expectativas.
Y como lugar tan turístico, cumple con todas las expectativas: se come mal, como en todos los lugares de turismo borreguil, y los clichés se llevan a extremos tan graciosos a veces, que resultan divertidos. Como impresiones de esta visita, me quedo con los sabores de los helados en las heladerías puestos también en japonés, o mejor aún, en la tienda de Navidad abierta todo el año de una marca de artesanía muy conocida del lugar, Käthe Wohlfahrt, había una vendedora japonesa vestida de dirndl. Es como si una japonesa trabajase en una tienda de souvenirs en Ronda vestida de faralaes. Hoy día todo es posible, con tal de que nos sintamos como en casa en cualquier sitio, y porque efectivamente, la pela es la pela.
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domingo, 18 de marzo de 2012
viernes, 25 de noviembre de 2011
La serotonina
Sé que deberíamos fustigarnos, pero yo al menos no lo voy a hacer. Para una vez en 21 años que disfruto de un mes de noviembre seco del todo, y muy soleado, no me voy a amargar, por muy bajo que esté el nivel del Rin y de todos los ríos alemanes. Las primeras semanas de noviembre estaban todos felices: que qué bonito está resultando este otoño, sus colores, la luz, el sol. Pero estamos a día 25 y esta semana ya nos están fastidiando la alegría recordándonos que esto no puede ser, que estamos en el noviembre más seco desde que se registran las temperaturas, que el año 1920 fue parecido, pero que éste, va a ganarle incluso. ¿Por qué no me iba a tocar a mí un noviembre así aunque ocurra cada 100 años? Yo no me voy a sentir culpable por mucha foto que nos pongan ahora en todos los períodicos o noticias de televisión con las orillas de Rin con la tierra cuarteada como si fuese el río Sequillo.
Lo de que nunca llueve a gusto de todos es más que cierto este año. El verano fue pasado por agua y cayó de más. Se anegaron campos y cosechas, y la sensación fue de verano con timo. El otoño, soleado y seco como no recuerdo jamás, ha compensado. Pero aquí no se trata de eso. Hay que verle siempre las pegas a todo y no disfrutar. Cuando incluso el otro día en un programa de televisión estupendo que ven mis hijas y que merece una buena entrada de blog, les explicaron bien clarito lo que es la serotonina. El programa lanzaba la pregunta de por qué los españoles o los del sur de Europa están siempre aparentemente de buen humor y aquí en el norte la gente está tan "desaboría", en general, y tan cansada. Y decían que la culpa la tiene la serotonina. La serotonina es un neutrotransmisor que produce el cuerpo, responsable nada menos que del estado de ánimo, la regulación del sueño y del apetito sexual. Al oscurecer, la serotonina aumenta, y los niveles se mantienen altos hasta al amanecer. Piensen entonces ahora que aquí anochece ahora a las cuatro de la tarde, con lo cual nos ponemos en estado marmota a partir de esa hora. A mí de hecho me da tal bajón a esas horas, que son necesarios a veces un café (en vena, prácticamente) y una coca cola, para reactivarme para salir a trabajar, pues lo hago de noche en esta época del año. Y la serotina explica las maravillas en el organismo que producen en España las terracitas de los bares, el paseíto del domingo por la mañana al solecito, incluso en invierno, y lo más dicharachera y despierta que parece la gente. Leí el otro día en el periódico local una columna de una estudiante de Hamburgo que está ahora estudiando un año en Madrid y que decía que lo que le sorprende es lo poco que duermen los españoles, siestas incluidas. Yo llevo tiempo pensando que la siesta es otro de nuestros sambenitos que nos colgaron antiguamente y aunque los tiempos modernos, por mucho que siga creyendo la gente aquí, impidan a la mayoría de los españoles echarse una siesta a diario, que es lo que se creen que se hace, en realidad, incluso con ella, en España se duerme menos, y eso es algo que constato. Aquí se madruga mucho, pero la gente lo compensa acostándose bastante pronto, sobre todo en invierno. Y aquí existe el concepto del Mittagsschläfchen, el 'sueñecito del mediodía', o sea, que duermen más en general los alemanes, diría.
Así que alabado sea este mes de serotonina que estamos teniendo que compensa las horas que hasta el 21 de diciembre nos están desapareciendo de luz. Porque la luz es vida, y si no pensemos que los países escandinavos, a pesar de su bienestar son los que tienen la tasa más alta de suicidios. Por mí al Rin que le den. Lo siento.
Lo de que nunca llueve a gusto de todos es más que cierto este año. El verano fue pasado por agua y cayó de más. Se anegaron campos y cosechas, y la sensación fue de verano con timo. El otoño, soleado y seco como no recuerdo jamás, ha compensado. Pero aquí no se trata de eso. Hay que verle siempre las pegas a todo y no disfrutar. Cuando incluso el otro día en un programa de televisión estupendo que ven mis hijas y que merece una buena entrada de blog, les explicaron bien clarito lo que es la serotonina. El programa lanzaba la pregunta de por qué los españoles o los del sur de Europa están siempre aparentemente de buen humor y aquí en el norte la gente está tan "desaboría", en general, y tan cansada. Y decían que la culpa la tiene la serotonina. La serotonina es un neutrotransmisor que produce el cuerpo, responsable nada menos que del estado de ánimo, la regulación del sueño y del apetito sexual. Al oscurecer, la serotonina aumenta, y los niveles se mantienen altos hasta al amanecer. Piensen entonces ahora que aquí anochece ahora a las cuatro de la tarde, con lo cual nos ponemos en estado marmota a partir de esa hora. A mí de hecho me da tal bajón a esas horas, que son necesarios a veces un café (en vena, prácticamente) y una coca cola, para reactivarme para salir a trabajar, pues lo hago de noche en esta época del año. Y la serotina explica las maravillas en el organismo que producen en España las terracitas de los bares, el paseíto del domingo por la mañana al solecito, incluso en invierno, y lo más dicharachera y despierta que parece la gente. Leí el otro día en el periódico local una columna de una estudiante de Hamburgo que está ahora estudiando un año en Madrid y que decía que lo que le sorprende es lo poco que duermen los españoles, siestas incluidas. Yo llevo tiempo pensando que la siesta es otro de nuestros sambenitos que nos colgaron antiguamente y aunque los tiempos modernos, por mucho que siga creyendo la gente aquí, impidan a la mayoría de los españoles echarse una siesta a diario, que es lo que se creen que se hace, en realidad, incluso con ella, en España se duerme menos, y eso es algo que constato. Aquí se madruga mucho, pero la gente lo compensa acostándose bastante pronto, sobre todo en invierno. Y aquí existe el concepto del Mittagsschläfchen, el 'sueñecito del mediodía', o sea, que duermen más en general los alemanes, diría.
Así que alabado sea este mes de serotonina que estamos teniendo que compensa las horas que hasta el 21 de diciembre nos están desapareciendo de luz. Porque la luz es vida, y si no pensemos que los países escandinavos, a pesar de su bienestar son los que tienen la tasa más alta de suicidios. Por mí al Rin que le den. Lo siento.
jueves, 6 de octubre de 2011
Países Bajos, pero altivos
| Holanda es ese pequeño país en el centro de Europa, que salvo para unas vacaciones llenas de clichés holandeses (queso, tulipanes, zuecos y cómo no, sexo y coffee shops) parece no existir económicamente hablando, pues no llaman la atención, al menos negativamente. Y cada vez que vengo veo un país rico, con autopistas en perfecto estado (mejor que las alemanas, el gran secreto vial europeo), con un urbanismo muy cuidado, a pesar de la densidad de población, y un gusto exquisito a la hora de poblar lo inhabitable. Holanda tiene en la actualidad un 4% de paro, y se les podría imitar en su modelo de flexibilidad laboral, que no tiene nada que ver con la española, y que ofrece jornadas reducidas y flexibles en todas sus modalidades, a las que se acogen todos, hombres incluidos. Son un pueblo feliz y orgulloso de ser holandés, y se mueven en su país tan pequeño de un lado a otro a diario, si hace falta. Es normal vivir en el sur del país y desplazarse al norte a trabajar, y la sensación es de que el país está siempre en movimiento, atascos a todas horas y en todas partes incluidos. Plano como un crepe holandés, el paisaje te permite ver cualquier movimiento, vaca o molino a lo lejos. Es prácticamente imposible no ver agua en todo momento, de los diques, sistemas de drenaje, ríos, lagos, canales, el mar. Se dice que Dios creó el mundo, y los holandeses Holanda. Teniendo en cuenta que la mayor parte de su territorio se encuentra bajo el nivel del mar, no es ninguna broma. Desde siglos llevan batallándole al mar su territorio. Algunas inundaciones catastróficas les hicieron construir obras de ingeniería hidráulicas, los Delta Werken, que evitan que toda una región quede inundada, y con las que ha entrado en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Tienen fama de tacaños, y como ocurre con todos los estereotipos, con bastante razón. Lo que son es unos verdaderos comerciantes, capaces de venderte lo que sea y sacar dinero por todo. Hay parquímetros en cualquier pueblo, y no en sitios turísticos, y no hay nada gratis, ni ir al baño. Te sablean por todas partes, pero con orgullo. Van de país simpático, y lo son, pero su mente abierta se basa muchas veces en su forma práctica de hacer las cosas con los menos gastos posibles. La sanidad es básica porque su mentalidad les hace no tomarse en serio a veces enfermedades o dolencias. Como en todos los sitios, lo mejor es salirse de los lugares más turísticos y buscar la esencia. En Holanda es muy fácil, pues todo el país es bastante igual, y no presenta las diferencias que otras naciones tienen a lo largo de su geografía. Porque éstos sí que son todos holandeses. |
martes, 28 de junio de 2011
¿Mundial de fútbol? ¿Dónde?
En Alemania lo sabemos, por estar implicados, pero me gustaría encuestar al mundo entero y preguntar si se han enterado de que ahora mismo se juega el Mundial de Fútbol en Alemania. Ah, ¿que no lo sabían? Es que es el femenino. Comenzó el domingo, y las alemanas, las mejores en los últimos años, podrían llevarse por tercera vez consecutiva el trofeo no a casa, porque están en ella, sino mantenerse como las mejores una vez más.
Pocos titulares ha dado el Mundial en España, por ejemplo, apenas ayer, y breves. Importan más los nuevos fichajes masculinos para la temporada, si Red Bull es invencible, si Ricky Rubio llegó a la NBA, si De Gea está por Manchester pasando el reconocimiento médico. Campeonato del mundo de fútbol, de mujeres, y sin selección española. Eso no interesa a nadie.
Digamos que aquí hacemos que nos interesa, pero lo ven pocos diría yo, y hoy me he dado cuenta de una cosa curiosa: mientras que cuando el Mundial y la Eurocopa pasada se veían banderas alemanas por todas partes, en algunos coches dos y hasta cuatro o cinco, y la fiebre de los colores alemanes estaba en su clímax, tan solo hoy he visto un vehículo con dos banderitas. No es que los hubiese echado de menos, pero al ver a este atrevido, me he dado cuenta de que no se ve ni uno.
Las alemanas parten como favoritas a revalidar su título. Tienen jugadoras fuertes, como Birgit Prinz, muy conocidas en Alemania, y luego otras nuevas. Yo hasta me he comprado el otro día por primera vez en mi vida una revista Playboy, pues leí que se habían desnudado y se hablaba de si el fútbol en el caso de las mujeres ha de ser sexy, para comercializarse mejor. ¿Por qué no? ¿No lo comercializan los hombres también? Piensen en iconos macarras tipo Cristiano Ronaldo, metrosexuales como David Beckham, o digamos los macizos de toda la vida, tipo Diego Forlán, que aprovechan cualquier ocasión para mostrar sus bíceps y más que eso, en anuncios de calzoncillos o de lo que sea. ¿Por qué no han de poder desnudarse las jugadoras, también macizas?
He leído el artículo: mi gozo metido en un pozo. Son solo cinco las que se han dejado fotografiar, así que no es representativo. Y hablan en la entrevista de que luchan contra los clichés de los que esperan que las futbolistas sean medio machos, no atractivas y sin curvas. Y que justo esto es lo que querían combatir al desnudarse para el Playboy. Y de que están hartas de la discusión de si hay lesbianas o no en el fútbol, que el deporte es lo que ha de contar.
Hoy se han disputado dos encuentros (¿lo sabían?): EE.UU. contra Corea del Norte, con un 2-0, y Colombia-Suecia, 0-1. Alemania ganó a Canadá el domingo 2-1. No entiendo de fútbol, pero si de que se considere menos importante lo que hacen las mujeres, en todos los ámbitos. En cualquier caso anuncio que de ganar las alemanas su tercer título consecutivo, conseguirían lo que el equipo masculino lleva 20 años sin conseguir: ganar un Mundial. No lo olviden.
Pocos titulares ha dado el Mundial en España, por ejemplo, apenas ayer, y breves. Importan más los nuevos fichajes masculinos para la temporada, si Red Bull es invencible, si Ricky Rubio llegó a la NBA, si De Gea está por Manchester pasando el reconocimiento médico. Campeonato del mundo de fútbol, de mujeres, y sin selección española. Eso no interesa a nadie.
Digamos que aquí hacemos que nos interesa, pero lo ven pocos diría yo, y hoy me he dado cuenta de una cosa curiosa: mientras que cuando el Mundial y la Eurocopa pasada se veían banderas alemanas por todas partes, en algunos coches dos y hasta cuatro o cinco, y la fiebre de los colores alemanes estaba en su clímax, tan solo hoy he visto un vehículo con dos banderitas. No es que los hubiese echado de menos, pero al ver a este atrevido, me he dado cuenta de que no se ve ni uno.
Las alemanas parten como favoritas a revalidar su título. Tienen jugadoras fuertes, como Birgit Prinz, muy conocidas en Alemania, y luego otras nuevas. Yo hasta me he comprado el otro día por primera vez en mi vida una revista Playboy, pues leí que se habían desnudado y se hablaba de si el fútbol en el caso de las mujeres ha de ser sexy, para comercializarse mejor. ¿Por qué no? ¿No lo comercializan los hombres también? Piensen en iconos macarras tipo Cristiano Ronaldo, metrosexuales como David Beckham, o digamos los macizos de toda la vida, tipo Diego Forlán, que aprovechan cualquier ocasión para mostrar sus bíceps y más que eso, en anuncios de calzoncillos o de lo que sea. ¿Por qué no han de poder desnudarse las jugadoras, también macizas?
He leído el artículo: mi gozo metido en un pozo. Son solo cinco las que se han dejado fotografiar, así que no es representativo. Y hablan en la entrevista de que luchan contra los clichés de los que esperan que las futbolistas sean medio machos, no atractivas y sin curvas. Y que justo esto es lo que querían combatir al desnudarse para el Playboy. Y de que están hartas de la discusión de si hay lesbianas o no en el fútbol, que el deporte es lo que ha de contar.
Hoy se han disputado dos encuentros (¿lo sabían?): EE.UU. contra Corea del Norte, con un 2-0, y Colombia-Suecia, 0-1. Alemania ganó a Canadá el domingo 2-1. No entiendo de fútbol, pero si de que se considere menos importante lo que hacen las mujeres, en todos los ámbitos. En cualquier caso anuncio que de ganar las alemanas su tercer título consecutivo, conseguirían lo que el equipo masculino lleva 20 años sin conseguir: ganar un Mundial. No lo olviden.
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jueves, 5 de mayo de 2011
Ingeniería alemana
Uno de los eslóganes publicitarios que quiere vender el perfecto engranaje de la máquina industrial que es Alemania para el mundo es la frase lapidaria con la que terminan en España anuncios de coches o productos alemanes: "Ingeniería alemana". Pero podríamos añadirle el subtítulo de "En todas partes cuecen habas". Ayer una noticia hizo abochornarse a más de uno de la Oficina Federal de Transportes Ferroviarios. El puente más elevado de la red ferroviaria alemana, el que une Solingen con Remscheid ha sido sometido en los últimos meses a una reforma, durante los cuales ha estado cerrado al tránsito de trenes... y viajeros. Lo de los viajeros es un "pequeño" detalle, pues la "ingeniería alemana" se ha olvidado de ellos: en el cálculo de la estática del puente, al calcular el peso que pasará por encima de él, se han olvidado de los viajeros de los trenes, por lo que han tenido que volver a cerrar la línea, dejando otra vez a la zona incomunicada. Y lo que en tren, cruzando ese puente, es un trayecto corto, se convierte en una buena vuelta en autobús para montones de trabajadores que se desplazan a poblaciones cercanas, pues no existe si no conexión entre estas dos localidades, y el autobús ha de bajar por carreteras con curvas al valle del río Wupper y volver a subir a la población del otro lado.
El trayecto volvió a funcionar el lunes, tras cinco meses en obras, para cerrar un par de horas después. Ahora tardarán otros cuantos meses en poder circular con viajeros de nuevo, y ahora pasan los trenes vacíos de un lado al otro. Considerando que el puente Müngstener lleva 112 años en funcionamiento y que cuando lo inauguraron, en 1897, no había ordenadores ni muchas de las herramientas de hoy día, podemos concluir que el arreglo es estos meses es una buena obra de la chapucería alemana, que como en todos los países del mundo existe. Pero pensando y pensando, se me ocurre ahora si en otros países se darían cuenta del fallo técnico a las horas de empezar a circular... Y como esto es Alemania, ahora han prohíbido también la circulación de los trenes vacios o sin Fleischgewicht, sin "el peso de la carne", como en la jerga de la ingeniería ferroviaria se llama a los pasajeros. No parecerá considerable, pero a unos 3000 de media que pasan a diario por el puente, mejor que lo hayan cortado. Ahora vuelven las obras, y los que sellan los permisos oficiales cuando esté listo mirarán ahora con lupa todos los cálculos.
Por cierto, ése sí que es un puente suspensivo, con sus 107 metros de altura.
El trayecto volvió a funcionar el lunes, tras cinco meses en obras, para cerrar un par de horas después. Ahora tardarán otros cuantos meses en poder circular con viajeros de nuevo, y ahora pasan los trenes vacíos de un lado al otro. Considerando que el puente Müngstener lleva 112 años en funcionamiento y que cuando lo inauguraron, en 1897, no había ordenadores ni muchas de las herramientas de hoy día, podemos concluir que el arreglo es estos meses es una buena obra de la chapucería alemana, que como en todos los países del mundo existe. Pero pensando y pensando, se me ocurre ahora si en otros países se darían cuenta del fallo técnico a las horas de empezar a circular... Y como esto es Alemania, ahora han prohíbido también la circulación de los trenes vacios o sin Fleischgewicht, sin "el peso de la carne", como en la jerga de la ingeniería ferroviaria se llama a los pasajeros. No parecerá considerable, pero a unos 3000 de media que pasan a diario por el puente, mejor que lo hayan cortado. Ahora vuelven las obras, y los que sellan los permisos oficiales cuando esté listo mirarán ahora con lupa todos los cálculos.
Por cierto, ése sí que es un puente suspensivo, con sus 107 metros de altura.
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