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lunes, 25 de marzo de 2013

Casi anclada

Desde el verano pasado me ocurre una cosa curiosa con la página en la que publico este blog. Desde que estuve de vacaciones en Tarragona el año pasado, como publiqué algún post desde allí, no sé si se me metió un virus catalán en blogger, pues por mucho que cambio el lenguaje de la página web al español, cuando me vuelvo a meter, la página de bienvenida vuelve a estar en catalán. Lo vuelvo a cambiar, digo que "se acuerde" para la próxima vez, y nada. He terminado por capitular. Pero me parece tan extraño que no entiendo nada. Y todo por una semana que estuve allí. Como los programas de inmersión lingüística sean así, no me extraña que hable catalán hasta el gato. Que conste que les envidio, por ser bilingües todos desde pequeños, pero me sorprende la tozudez de la página web para aceptar que prefiero que me dé la bienvenida en castellano.

Ahora, al volver a entrar para volver a dar señales de vida en el ciberespacio me ha vuelto a ocurrir, pero como para tozuda yo, lo he vuelto a cambiar, aunque sé que no me va a hacer ni caso. Y justo les quería contar que llevo unos cuantos días en los que mi sensación es que todo se ha parado a mi alrededor, y la que no para soy yo. No les puedo contar nada de la actualidad alemana, pues ando más desconectada que nunca, salvo de mi actualidad, y con esa me pierdo.. Y como en España Bárcenas y compañía aburren a matar, me he perdido también de la española, que además anda de vacaciones estos días.

Todo parece haberse parado, hasta este blog. Yo estoy preparando ya mi mudanza, mientras que los alemanes preparan la Pascua: este año ni veo huevos de Pascua de colores, y toda la decoración o productos en los supermercados y por doquier, me parecen invisibles. También me lo parece la Semana Santa, que aquí son solo los 4 días festivos.

Me he quedado hasta sin ideas, algo que no suele ocurrir. Me he desbordado, simplemente. Tampoco en España deja de llover, ni aquí de nevar y hacer un frío que jamás recordaba a finales de marzo. Parece que todo hace lo que le da la gana e ignora lo de alrededor. Yo igual, que conste, pues sigo a lo mío, aunque a la gente le encante dar lecciones de moral, o de decirte cómo tienes que hacer las cosas, cuando ellos mismos deberían replantearse sus vidas. Estoy cansada de que la gente se meta en tu vida, cuando tú no te metes en la suya, de que te digan constantemente lo que tienes que hacer, como si sirviese de algo. Los que nadamos a contracorriente no necesitamos un flotador, con el que nadar torpemente, o en el peor de los casos que nos pongan unas cuantas piedras que nos hundan más, sino un buen tronco al que aferrarnos y que no vapuleen lo menos posible.

Tengan paciencia conmigo. Llevo seis años a la deriva, y mañana echo el ancla, y ahí pienso quedarme. En ese momento volverá a dar vueltas todo a mi alrededor y yo me pararé.

domingo, 3 de marzo de 2013

Las ventajas de un blog

A veces, cuando no escribo dos días en este blog, me parece que ha pasado una eternidad, pero sobre todo montones de cosas. He tenido dos días muy positivos: para los que hemos tomado medicación para los nervios es un gran día el momento en el que tu médico te dice que te quita las pastillas, porque piensa que no los necesitas más. Y es cierto que tras tres días sin tomarlos, pienso que puedo sin ellos. Así que de un día para otro, dejas de tomarte esa pastillita que te hizo una "piel más dura", como dicen los alemanes, y espero que el grosor de la misma se mantenga. Durante el tiempo que las he tomado, hasta me alegré el par de veces que me afectaron ciertas cosas, como signo de que no me estaban haciendo insensible del todo. Y además de dejar las pastillas, ayer fui a recuperar el dinero robado a mi hija, como conté que ocurrió, en lo que fue otro momento desagradable, pero necesario, pero por la noche tuve el placer de ver a un amigo mío, uno que conocí en un blog...

Lo de internet es un chollo. No sé por qué hay tantos detractores. Yo he conocido a gente estupenda a través del ciberespacio. En internet no hay menos impresentables que en la vida real, y a esos los evitas en una y otra parte. Incluso en la vida real son peores aún, pues los tienes delante. Pero a la gente estupenda, sería una pena dejarla en el ciberespacio y no hacerlos reales. Uno de ellos es mi amigo Nacho, que conocí a través de mi blog anterior el verano pasado. Vive a 100 km de Hamburgo. Nos carteamos, o mejor dicho, nos escribimos correos electrónicos, y podemos compartir experiencias de españoles antediluvianos en Alemania. En el restaurante español en el que cenamos ayer, la camarera de Móstoles, y el chaval de las Canarias, nos parecían jovenzuelos en estas tierras. Pero qué más da. Ya quisieran muchos estar y ser como está y es él, después de lo mucho que ha vivido en su vida. Y yo, después de lo que he vivido en mis últimos seis años, muchísimas cosas malas, le veo a él, y me pido ser y estar así en unos años, o quizá ya mismo, en cuanto termine de pasar el vendaval. Admiro a Nacho y a otro amigo que conocí en internet hace ya dos años y que también me ha ayudado muchísimo en tiempos difíciles.

Al final no van a haber sido las pastillas. Estoy segura. Por eso, aunque hoy el domingo se haya torcido por motivos que no voy a airear y me hayan amargado el día, repito que no necesito las pastillas. Creo haber logrado una estabilidad suficiente como para seguir "sola". Y mientras el tiempo pasa y comience mi nueva vida, que ésa sí que es la solución a muchos problemas, me largo unos días a mi tierra. Necesito más que nunca respirar aire madrileño y estar con los míos. Es grande sin embargo saber que aquí hay gente como Nacho, que se ponen al mundo por montera, y que tras un palo muy gordo en su vida, mantiene un espíritu que ya quisieran muchos que viven amargados negando cosas incambiables.

martes, 1 de enero de 2013

1 día y 2 años

Menudo lujazo de día. Siempre me ha parecido el día de Año Nuevo un rollete, pero hoy ha sido todo un lujazo: me lo he pasado entero leyendo, algo que quería hacer hace demasiado tiempo. Un día entero dedicado a la lectura, qué maravilla, yo y mis toneladas de periódicos y revistas atrasados, y no he terminado con ellos, pero es momento de hacer balance antes de irme a dormir. Con el comienzo de año se acaba el monopolio de los deshollinadores en Alemania. Desde 1935 los propietarios de viviendas no podían elegir a su deshollinador, sino aceptar alque le mande el distrito y con precios fijos. Con esto bajarán los precios y la libertad de elección.
Otra noticia: de toda Alemania, Hamburgo es el estado federal que ha tenido menos horas de luz en 2012. Tuvimos 1453 horas de sol, y eso son 154 menos de la media alemana. No si ya lo decía yo. La lluvia ha sido "escasa", dicen, con 735 litros por metro cuadrado incluso por debajo de lo normal en Hamburgo y de la media alemana. Teniendo en cuenta que estas dos semanas ha llovido a mares, me suena a chiste. También he leído frases interesantes: los hombres inspeccionan más a sus coches que a sí mismos. Y otra: hogar es el lugar donde crees saber lo que piensan los demás. Ah, y tenemos Angela Merkel para rato. El candidato de la oposición, Peer Steinbruck, del SPD, se ha hecho el harakiri el mismo diciendo antes de ser canciller que el sueldo de éstos es poco. Merkel se embolsa 16.000 € al mes. Por supuesto que hay gente que gana más, pero éste, que ya había perdido credibilidad en los últimos meses al conocerse el dinero escandaloso que cobra por sus discursos en entidades de diversa índole, con reclamar más sueldo antes de ganar las elecciones, ya ha hecho perder a su partido, y muchos están que trinan. Y no ha empezado ni la campaña para las elecciones de otoño.
Ah, y otra noticia que casi se me pasa por alto, pues no la he leído por ninguna parte. Hoy este blog ha cumplido dos años, y yo me alegro mucho por ello.

domingo, 1 de enero de 2012

Un año de puentes

Como quien no quiere la cosa hoy llevo un año de puentes. Este blog cumple un año hoy, y debo decir que ni me he enterado. Los que me siguen desde mis comienzos saben que tuve otro blog del que salieron más palabras que de éste, lo cual no es grave. Son diferentes etapas de nuestras vidas, y si me encantó aquél, me encanta éste también. Aquél era más revolucionado, que no revolucionario (eso espero que lo sean a ratos ambos :-) ), pues la que iba a mil revoluciones era yo. Los puentes llegaron tras un momento de poner punto final al otro e iniciar una fase más sosegada, con declaración de intenciones, y a los puntos suspensivos con los que cerré el otro, le siguieron los puentes suspensivos, título que se me ocurrió al día siguiente de cerrar el otro para el blog que abrí dos meses y medio después como alusión al otro, pero sin pensar en un primer momento lo que los puentes significaban y significarían. Y la idea me sigue gustando, tanto que sin haberlo saturado de puentes, pues esto no es un blog de arquitectura, me he plantado en un año de ellos, pues los posts de este blog son todos y cada uno de ellos un puente, como conexión entre las mil y una cosas que se me ocurren, los mundos que me rodean, mi gente, y los desconocidos que me leen y que llegan a estas páginas a través de google o como sea.

El mundo está lleno de puentes, algunos milenarios, otros modernos, y otros que vendrán. También los hay imaginarios o de fantasía. ¿Sabían ustedes que los puentes que salen en los billetes del euro no existen, que fueron diseñados por alguien explícitamente para los billetes? Parecerá obvio, pero yo no me había parado a pensar en ello hasta que lo leí, como al igual que en La Haya alguien pretende edificarlos a imagen y semejanza de los diseños de los billetes. Segurísimo que nadie se paró a pensar la miseria en la que estaría el euro una década después de su introducción y que al igual que aquellos puentes de fantasía quizá la moneda lo fue también, unos puentes en el aire, suspensivos, y nada estables. La naturaleza de un puente suspensivo no es la inestabilidad, que no se confunda nadie, pues pueden ser fuertes como los que unen los lados de dos barrancos durante infinidad años.

Agradezco a todos aquellos que me han dado apoyo con comentarios sobre mi blog, ya sean en persona o por e-mail, o a algunos, aunque los menos, los que se atreven a comentar aquí, algo que agradezco siempre. También agradezco a los que me mandan artículos sobre puentes o fotos sobre ellos, porque eso significa que al verlos se acuerdan de mi blog. Me siento honrada por tal recuerdo y envío de información. Lamento no incluirlo a veces por no poder, o por no saber en ese momento cómo utilizarlos. Ahora recuerdo el que me mandó un amigo en verano: el puente de la peli de Rambo, que lo iban a destruir, curiosa noticia. Y hace poco un familiar me mandó un documento lleno de imágenes de puentes, todas preciosas, que me hicieron ver que probablemente no fue casualidad que fuesen los puentes el hilo conductor de este blog. Brindo por el año nuevo con todos mis lectores, y también por un año de puentes, que espero que sean muchos más. Sigan dándome ideas, y si me leen, mejor, pues el escribir es un acto puente y los que lo hacemos queremos llegar a los demás con nuestras ideas y sentimientos. Pero como siempre me quedo con los que me dicen que se rieron con este o aquel artículo. Si consigo arrancarles alguna sonrisa, los puentes serán reales, y habrán cumplido su función verdadera.

jueves, 26 de mayo de 2011

La chispa de un artículo

El tema de estos días en Alemania, sobre todo en Hamburgo y en el norte, es el virus EHEC, aunque en realidad se trata de una infeccion bacteriana. Esta infección intestinal se está extendiendo con tal rapidez y agresividad que los hospitales están desbordados atendiendo a pacientes que acuden con dolores fuertes de estómago, diarreas con sangre, e incluso terminando algunos con diálisis. Dos personas han fallecido, y la alarma es justificada. Si bien esta enfermedad se da siempre, con una media de 1.000 casos al año, lo desconcertante para las autoridades sanitarias es por qué el brote se está extendiendo ahora con tal rapidez, que en cuestión de una semana van ya 600 casos, 140 de ellos muy graves. Los hospitales advierten de que habrá más muertes.

Nadie sabe cuál es la causa exacta, pero lo curioso es que son sobre todo mujeres las afectadas. Primero se habló de fresas y espárragos, consumidos en toneladas en estas semanas de mayo en todo el país, pero desde ayer se habla de la hipótesis de que vendría de tomates, pepinos y ensaladas. Estudios que se están realizando sobre lo que han consumido las pacientes, están llegando a esa conclusión. Pero no se sabe aún. Lo que sí que se sabe es que los productos que sean vienen del norte de Alemania, y todos miramos ahora reacios a lo que tenemos comprado en la nevera, y me imagino que en los supermercados se notará el miedo de los consumidores.

Como una, por mucho que trate a veces de redactar de una sentada lo que tiene en mente, sea por falta de tiempo o porque al artículo le falta la chispa o el toque final y necesito pensar, lo dejé hoy a la hora de comer en el párrafo anterior, y ahora, al querer retomarlo me encuentro con la "chispa" que le faltaba. Los culpables son los pepinos españoles y admito mi estupor ante la noticia. Es lo que nos faltaba a los españoles, pues cada telediario alemán, al hablar de la crisis griega añade siempre "y la de otros países europeos, como Portugal y España" (siempre espero a que terminen cada frase con nuestro país), recordándonos quién tiene toda la culpa de que los pobres alemanes tengan que pagar tanto. Y ahora encima esto. Con qué cara de española puede ir una por aquí ahora, como yo ahora a dar clase. Como hace nada aprendieron expresiones como "meter la pata" o "cuesta un ojo de la cara", será el día de enseñarles a mis alumnos "me importa un pepino", y aclarar de inmediato que no es el caso. Pero a los agricultores alemanes se les quita un peso de encima pues los pepinos son foráneos, y a los consumidores más, pues siempre es mejor si el mal viene de fuera, y ahora se pueden lavar las manos todos, como hacen los alemanes con la crisis. Pero claro, como indaguemos el asunto bien, al final va a resultar que la culpa la va a tener Zapatero... o si no al tiempo.

viernes, 13 de mayo de 2011

Abriendo y cerrando puertas

Unas puertas se abren y otras se cierran. Una que da paso a millones de palabras en todo el mundo ha estado cerrada casi dos días. Esta plataforma de publicación de blogs, Blogger, hizo unos trabajos en su página web el miércoles por la noche, quedando inutilizada durante dos días, perdiéndose lo que se subió ayer. A mí me pilló en un día en el que no estaba segura de publicar, y por eso anoche, cuando vi el el cartelito que colgaron diciendo que lamentaban que las páginas no estuviesen accesibles, no le di mayor importancia. Sin embargo, siendo la plataforma bloguera más usada, no me extraña que ahora mismo vaya tan lenta, pues debíamos de tener todos el mono y estamos todos soltando ahora lo que nos quedamos sin decir. Aseguro que si un bloguero tiene algo en mente y quiere soltarlo, como no pueda hacerlo, puede ser un peligro para los que les rodean.

A Silvana Koch-Mehrin se le han cerrado muchas puertas al retirarse de todos sus cargos menos del de parlamentaria europea. A la política del FDP, vicepresidenta del Parlamento Europeo, le ha resultado imposible seguir manteniendo el silencio ante las acusaciones de plagio de su tesis doctoral. Otra... Digamos que las puertas se las ha cerrado ella misma al copiar una de cada cuatro páginas de su tesis, según parece.

Los daneses han anunciado esta semana que volverán los controles a sus fronteras, empezando ya en dos semanas. Los alemanes han reaccionado furiosos ante la noticia. Hay mucho movimiento fronterizo entre Alemania y Dinamarca. Aunque no lo parezca, Dinamarca es uno de los destinos preferidos de los alemanes para pasar sus vacaciones. Hay muchas casas de alquiler que se llenan de alemanes en todas las épocas del año. Pero el significado de la noticia es de mayor repercusión que para unas simples vacaciones. Se trata de la ruptura de Schengen, el tratado de libre fronteras entre los países europeos, y tras diez años sin controles fronterizos, Dinamarca vuelve a ponerlos, presionado el gobierno por los ultraderechistas que forman parte de la coalición.

Felipe y Letizia podrían visitar Hamburgo el 30 de junio. Parece que la Casa Real ha solicitado la visita y pedido cita con el alcalde y presidente de Hamburgo y visitarán el Instituto Cervantes. Entre Alemania y España no existen fronteras, ni tan siquiera imaginarias, si pensamos en las toneladas de alemanes que las cruzan por aire y tierra para disfrutar de sus vacaciones en España. Y Felipe y Letizia vendrán para abrir puertas entre dos países que no se llevan mal. Y a los alemanes, por mucha república que sea Alemania, les encantan los príncipes y más aún las princesas, y ayer aparecieron fotos sobre todo de Letizia en la prensa.

Y al St. Pauli se le cerraron las puertas de la primera división de fútbol en Alemania al perder el sábado pasado contra el Bayern con un amargo 1-8, en su propio estadio, y hacerse verdad el descenso tras tan solo un año jugando contra los grandes.

Al menos las puertas de Blogger se han vuelto a abrir, aunque vaya muy lenta la cosa. Qué habrá sido de todo lo que se quedó por decir ayer, y cabe mencionar a los montones de lectores que se encontraron con miles de blogs cerrados. Queda todo abierto de nuevo. Que quede constancia con la publicación de este post.

martes, 15 de febrero de 2011

Ni blog ni ná

Si fuese Ronaldo, lo achacaría al hipotiroidismo, pues si Ronaldo admite sufrirlo, yo también. No sabía que la medicación que se toma para eso daría positivo en un control antidopaje. No sé si eso, junto con mi rodilla, supondrá el final de mi carrera deportiva, como la de Ronaldo, pero nunca le he dado demasiada importancia al hipotiroidismo que me diagnosticaron hace un año hasta que me viene Ronaldo ahora y, además de las lesiones, alega eso para su retirada. Y ayer me dice una amiga, tras haber estado este blog dos días inactivo, que ya "ni blog ni ná", y esto antes de leer lo de Ronaldo. Es que ando muy liada, es que no me dejan ni respirar, es que tengo miles de ideas en la cabeza pero me falta el tiempo para teclearlas. Excusas.

Ahora resulta que la culpa la tiene Morbus Hashimoto. Cuando mi médica me dijo hace un año que el tal Hashimoto se había instalado en mi vida, me hizo poca gracia, pues bastante tengo yo conmigo misma como para tirar de un tipejo así. Luego hablas con la gente, y resulta que otros llevan a este Hashimoto consigo, y que se trata de ponerle frente con una pastillita diaria, con una dosis más alta o más baja. Los que tomamos tiroxina, de por vida me temo, además de estar dopados, como me acabo de enterar, dependemos de esta pastillita, en teoría, y si no tenemos ganas de nada o estamos cansados, podemos echarle la culpa a las tiroides, y listo, y no como antes podías decir que estás cansado y no sabes por qué, o mismo por no haber dormido lo suficiente, como me pasa a mí a menudo. Y Ronaldo, que seguramente ya debería retirarse del fútbol sí o sí, le echa la culpa al hipotiroidismo y listo. Y con las lesiones que ha tenido, rodilla incluida, razón doble. Cómo me suena todo.

Así que cuando no escribo no es por el hipotiroidismo, pues yo al Hashimoto le planto frente todas las mañanas, y en las fases en las que estoy más flojita, como hoy, me siento tentada a echarle la culpa a él, pero no lo hago, ya que por ejemplo la falta de sol me fastidia más que mi Hashimoto, lo aseguro, al igual que otras cosas de las que hablo en este blog, y otras de las que no hablo. Pero ayer, al ver la noticia de Ronaldo, casi me alegré de que por fin se nos haga justicia a los millones que tenemos hipotiroidismo, para que por fin nos comprendan de que no siempre tenemos que estar al cien por cien, oigan.

Y ahora encima me entero que de mí no se ha hecho ninguna camiseta ...

sábado, 1 de enero de 2011

Vuelvo a la carga

Dos meses y medio no es mucho tiempo, pero depende, como con todo, de la perspectiva. En la vida diaria no lo es, yendo día a día a trabajar, llevando al cole a los críos, recogiéndoles, que si el supermercado, que si viendo llover o nevar. Pero estar sin blog para alguien como yo que en poco tiempo se acostumbró a escribir en uno a diario es mucho tiempo. Quizá para algunos lectores también (eso le gusta pensar al alma del creador, evidentemente, en el narcisismo que el propagar cualquier noticia origina en uno). El "mono" de blog ha sido tal como para casi a diario pensar "hoy hubiese escrito de esto", "vaya, esto sí que es noticia de blog". Pero todos necesitamos nuestras pausas y nuestros cambios, incluso de blog, pues nosotros seguimos siendo los mismos. Y sin embargo "Puentes suspensivos" abre una nueva etapa.

La fecha de comienzo está elegida adrede. El día 1 de enero es el día más tostonazo del año, el menos productivo si cabe. Pero es el comienzo de algo nuevo. Todavía rezuma la pólvora, que en Alemania no es broma por los millones de petardos y fuegos artificiales para uso casero que se lanzan al aire para dar la bienvenida al año, y yo sin embargo, con lo que me gustan los olores naturales de las cosas y las sensaciones nuevas, huelo algo nuevo en el aire. Porque así lo he decidido. Doy por concluido un año del que prefiero no comentar, porque quiero empezar el nuevo año de manera positiva. Apenas estoy saliendo de una neumonía que en mi percepción no ha sido lo peor, pero sí que con mi manía de analizarlo todo (mis lectores fieles ya me conocen), tiene su lugar de ser. Como todo. Todo es como ha de ser.

En cuanto a la temática no va a haber cambios. Seguiré en la misma línea que el anterior, pues es mi estilo y lo que me sale, es decir, escribir cada día de lo que me plazca sin orden o planificación, según mi estado de ánimo, que espero que sea menos "animómetro" que la edición anterior (ahora la que se ríe soy yo), según la actualidad (política, futbolística...), según mi vida como madre de unas hijas que me proporcionan historietas a diario, y sobre todo sobre mi percepción de mi vida como apátrida en todas partes. No cambio el estilo ni los temas porque es es el mío, pero sobre todo porque mis lectores me pidieron continuar en la misma línea.

El título... juzguen ustedes. Como he aprendido que andar en la cuerda floja no es ni sencillo ni lo mejor para la vida práctica, ahora caminaré sobre puentes, pero me siguen gustando las alturas, y las sensaciones fuertes y por eso, y para enlazar con el final de mi otro blog, al que tanto quise, retomo el título de la última entrada y esos "puntos suspensivos", que son un signo de puntuación que me encanta: porque me gustan los dobles sentidos, el lanzar ideas, el mandar mensajes entre líneas, que solo unos pocos adivinan. Pero los puntos pasan a ser ahora puentes pues mi deseo mayor es servir de puente entre mis dos mundos, entre yo y mi gente, y en el peor de los casos entre mí misma y mi alrededor.

La foto... Se trata del Köhlbrandbrücke, el puente más "suspensivo", o colgante que tiene Hamburgo. Con los aires de grandeza que tienen los hamburgueses, es lo que llaman el Golden Gate de Hamburgo. Ejem, prefiero no comentar, pues juzguen la foto. El Golden Gate es rojo, y el cielo azul o contraste de la bahía de San Francisco dota de algo más de color y dramatismo al puente. El de aquí es sosito, como el cielo gris que solemos tener, pero es impresionante conducir sobre él y divisar la ciudad a un lado y el puerto a otro a una altura de vértigo. Y a Hamburgo la llaman (sus orgullosos ciudadanos, quién si no) la Venecia del Norte. Ejem, repito. Por desgracia no he estado en Venecia, pero las comparaciones son odiosas. Y lo son porque Hamburgo es esa ciudad preciosa que no tiene que competir donde nadie la manda, pues tiene sus méritos propios y muchos, que seguiré desvelando aquí. Pero vale, puentes hay, y muchos, seguro que más que en Venecia si ellos lo dicen (¿quién cuenta esas cosas?). Por eso, abro de inmediato, y en honor al título del blog, una rúbrica titulada "puentes" e iré enseñando los montones que hay, pues los hay y muy bonitos.

Y respecto a la autora, los que me conocen saben la que se les viene encima. Advierto de que sigo siendo la misma... dos meses y medio no son tanto tiempo, repito. Pero citando a un sabio amigo mío, soy yo la que tiene que pasar página y no dejar que el blog la pase por mí. Yo ahora mismo creo en todas las posibilidades, pero sobre todo creo en mis lectores y en lo que me ayudan a mí. Seguimos entonces, ¿no?