miércoles, 9 de enero de 2013

Sol en pastillas

Más de una vez he mencionado la vitamina D en estas páginas mías. Jamás pensé que la necesitaba tanto el cuerpo. Lleva lo menos tres semanas lloviendo sin parar y siento tener que hablar de ello: ya he silenciado demasiado tiempo esto. Yo necesito sol urgentemente, y empiezo a gritar hacia mis adentros y hasta en clase que necesito vitamina D ahora mismo y ya. Justo ayer les comentaba en mi desesperación a mis alumnos que cuando nacieron mis hijas y el pediatra me recetó para ellas vitamina D me dio mucha penita. Recuerdo darles las pastillita siendo ellas bebés y pensar para mí: "Toma, bebé, una pastillita de sol". Al menos conseguí que se rieran en mis clases. Mucha gente está atacada aquí también, no lo niego, pero entonces reclaman frío asesino con sol y nieve. Eso se da en los Alpes, y no en estas latitudes tan al norte de Alemania, pero aquí se creen que un invierno de postal es un derecho adquirido, cuando lo que tenemos es siempre un cielo plomizo que quita la energía a cualquiera. Yo ayer me tuve que mentalizar muy mucho para empezar a dar clase a las seis menos cuarto de la tarde, tras un día que apenas levantó.

Yo ahora estoy que me muero de envidia a la gente que viene de vacaciones de Lanzarote, de Nueva Zelanda, de Miami, y cuentan que han tenido 27°C en Navidad. Mi próxima vida será caribeña, lo aseguro. A los que no envidio son a los de las vacaciones de esquí. Vale que mi hija se ha roto la muñeca a 10 minutos de casa en una pista de patinaje, pero mi vecina ha vuelto de sus vacaciones de esquí con desgarro muscular. Como le ocurrió el primer día, se ha pasado la semana de esquí en una clínica, le han tenido que operar allí mismo, y ha vuelto con muletas. Ahora tiene que reposar seis semanas. Algo que logísticamente hablando, como madre taxista y más, no se lo puede permitir.

Siempre que llego al aeropuerto de Hamburgo en los últimos años en los meses de invierno, me llama la atención cuánta gente hay que regresa en silla de ruedas y con esquís. Creo que hoy día cualquiera se cree en condiciones para esquiar, sin haber calentado o tener la forma física adecuada. Conozco a varias personas que han vuelto escayoladas de las vacaciones.

Así que creo que mi terapia navideña no estuvo mal: cine a diario, mucho dormir, mucha lectura. Aunque mi hija, cuando despotrico de pistas de patinaje, camas elásticas, y de esquís (aunque no hemos ido jamás a esquiar), me dice que su amiga ha vuelto escayolada de las vacaciones de Navidad, pero que se cayó del sofá en su casa y se rompió el brazo. Pero al menos eso te pasa gratis, hombre, y no pagando un potosí y conduciendo 1000 km para arriba y 1000 para abajo. Hay gente que se complica demasiado la vida. Con lo bien que llueve aquí y lo a gustito que estamos encerrados en casa. Y sin sol que nos quite la alegría del cuerpo y nos haga pensar a todos los alemanes que la vida es para deleite. Ayer le dije a otro de mis alumnos que está mejor trabajando: como en sus vacaciones de sol y playa ha comido mucho marisco y carne, ha vuelto con gota. Y yo encima, le dije con guasa que de eso se morían los reyes antes, y les hablé del Monasterio de Yuste y de la silla de Carlos I o V. Si lo que yo digo. Vean cine, lean libros, coman ensaladas, no salgan de casa. Creo que necesito comprarme sol en pastillas. Desvarío.

martes, 8 de enero de 2013

Habitantes de ocho patas de la HafenCity

En mis cursos de francés en Hamburgo de hace un par de años había un chico que vivía en los nuevos pisos de la HafenCity, el barrio nuevo de Hamburgo construido en terrenos que han quedado vacíos en el puerto, al no necesitarse ya tanto espacio para almacenaje de mercancías. El profesor de francés siempre le preguntaba que qué tal estaban las arañas, y hablaban de la especie de la HafenCity. A mí me hacía mucha gracia la conversación, y el otro contaba que no podían ni abrir las ventanas, porque se les metían en casa. Cada vez que estoy en la HafenCity y veo los pisos tan chulos que hay y pienso que me encantaría vivir ahí, como son pisos muy caros, para consolarme me digo "pero tienen arañas".

Nada menos que 70 ejemplares por metro cuadrado se han llegado a contar en ese barrio. Hay diversos tipos, pero la reina es la larinioides scloptarius, también conocida como Brückenspinne, es decir, araña de puentes, por lo que tiene que figurar en este blog. Este ejemplar se ha multiplicado en la HafenCity de manera trepidante. Ya habitaba en la zona, pero en los puentes y antiguos edificios de ladrillo, tejiendo su redes sobre toda construcción o piedra que saliese del agua. Por lo visto los edificios nuevos, construidos muchos sobre el agua, son unos buenos "pedruscos" para ellas. Como hay mucha luz por las casas, eso atrae a mosquitos, y por tanto a las arañas también. Como además no hay árboles, no hay pájaros que se coman a las arañas. Qué interesante todo esto. Por fin me entero del por qué de la araña de la HafenCity, ya que el pobre afectado por las arañas no sabía explicar por qué, y contaba que los expertos las estaban estudiando y como dejé de ir a francés hace tres años, le perdí la pista al tipo y a las arañas, hasta que ahora he leído sobre ellas en el periódico.

Pero es que además, leo que hay 40.000 especies distintas de arañas en el mundo, y que son todo un universo para los biológos que estudían el comportamiento de los animales. Entre las que practican canibalismo sexual y se comen a su macho tras el apareamiento, que según los estudiosos no es más que la estrategia de los machos de sacrificarse para que la hembra tenga el mayor número posible de huevos producto suyo... y ganar a los rivales. Si se dejan comer, producen más huevos. Prefiero no comentar, pero hay que ser... a ver... machito, nunca mejor dicho y preferir morir para perpetuarse mucho más.

La única vez en mi vida que he tenido a alguien que me venía a ayudar con la casa era una portuguesa encantadora, y como en mi casa había muchas arañas decía que en Portugal se dice que eso es signo de riqueza. A mí me daba risa, pues me imaginaba como será entonces en Buckingham Palace. En esta casa mía de ahora hay muchas en temporadas, y me acuerdo de Alexandra y su sabiduría portuguesa, y a veces he suspirado... Como no me dan miedo, las dejo vivir, y las que me gustan son las que en otoño tejen esas redes tan impresionantes entre el retrovisor del coche y la ventana. A veces para entrar en el coche en el porche, he tenido que romperles su precioso trabajo y me da pena.

Pero a la araña de los puentes habrá que seguirle la pista. A 70 ejemplares por metro cuadrado podrían desbancar a los humanos de la zona en nada. Desde luego que tienen buen gusto arquitectónico las arañitas, yéndose a vivir al barrio más moderno de Hamburgo, pero te gastas una millonada en un piso de lujo o un loft con vistas al infinito del río Elba y el puerto, y tienes esto en tu casa: http://en.wikipedia.org/wiki/Larinioides_sclopetarius

lunes, 7 de enero de 2013

Cambios en el nuevo año

Todos los años, a partir del 1 de enero, nos informan de todo lo que cambia. A mí, no sé por qué, si es por empatía con los cambios de era, que me parece que este año cambian más cosas de lo habitual. No es que sean asuntos de trascendencia mundial, pero a los provincianos de Hamburgo o alemanes, nos llama la atención que leyes o normas "de toda la vida" cambien con la entrada del nuevo año. Ya comenté el otro día el fin de monopolio de los deshollinadores, esos personajillos que se ven por las calles de cualquier ciudad alemana y que parecen sacados de Mary Poppins. A partir de este año puedo elegir el que yo quiera. Sin embargo no puedo elegir no pagar la tarifa que se exige a cada hogar alemán para poder ver televisión u oír la radio. Antes se podía uno escaquear de alguna manera, alegando no tener ningún aparato en casa, pero para eso estaba ese personajillo tan odiado en Alemania, el recaudador de la tasa GEZ, que llamaba a las puertas de las casas a mirar cuántos aparatos tenía la gente. Todo verídico. ¡Por qué se creen que esto era y es Alemania! Ahora la cuota nueva de 17,98 € por casa reemplaza a la antigua tasa que venía a ser la misma cantidad por los aparatos, una norma algo extraña en Alemania, pero que ha sido algo que funcionaba muy bien desde 1973, cuando se fundó esta extraña institución para recaudar dinero para la televisión pública, ARD y ZDF y la radio estatal. Lo extraño de la nueva cuota, que ha cambiado de nombre, es que hay que pagar aunque no tengas ninguna radio ni ninguna televisión, algo difícil hoy día, pero haberlo haylo seguro. Las cadenas estatales justifican la nueva tarifa por hogar diciendo que tienen un compromiso cultural con la sociedad, y aunque no se vea la tele ni se oiga la radio estatal, tienen orquestas sinfónicas, y otros proyectos. De todas formas, sea como fuere nos cobrarán igual, pero todo esto es una discusión curiosa, cuando en otros países no hay ninguna tasa de éstas, y en cualquier caso, el tipejo que venía inspeccionando los aparatos de cada hogar pasa a la historia, y eso está bien. Siento que se queden sin trabajo, pero a mí me parecía algo totalmente anacrónico.

También pasa a la historia, tras 125 años, la zona franca del puerto de Hamburgo. Se seguirán almacenando mercancías en él, pero deja de ser zona aduanera con controles y vallas. En realidad se podía pasar en todo momento, pero también es cierto que en los últimos años la zona es sobre todo de recreo y turismo, con todo lo que hay en el interior de la Speicherstadt, ese conjunto de ladrillo de edificios de almacenaje, que más de uno quiere ver colocado en la lista de la Unesco. Lo merecería, y yo lo aplaudiría. Hoy día hay más museos, cafés, restaurantes, y hasta una escuela de artes dramáticas para musicales, y toda la finalidad portuaria de antaño ha ido borrándose sobre todo en la última década. Ahora recuerdo el bochorno que pasé hace muchos años una vez cuando con visita de España me apunté a una visita guiada pensando que no se podía recorrer esa zona de barreras de frontera a propio albedrío, y pagamos la cuota cuando en realidad podríamos haber dado un paseo por nuestra cuenta. A mi me engañaron durante años, pues me asustaban esos carteles en lo que ponía ADUANA, y alguna vez me han parado el coche. Era un extranjero en el interior, o al menos así se sentía. El 1 de enero han caído las últimas barreras y termina una era de la ciudad. De todo esto tiene mucho la culpa la modernidad, y el transporte en contenedores, que ya no hace necesario un largo almacenaje de las mercancías. Y así, una época que comenzó en 1888, termina ahora, y la Speicherstadt sigue siendo escenario de todo esto, habiendo sobrevivido, y todavía se almacenan alfombras y otras mercancías. Se respira historia en la zona. Se seguirán almacenado mercancías sin pago de aranceles, porque esto se ha liberalizado en los últimos años, y ahora son solo espacios físicos, sin barreras y funcionarios de aduanas de carne y hueso.

Y ya es pasado también el matrimonio del expresidente alemán Christian Wulff y su tatuada esposa Bettina, que tras haber explicado ella el año pasado a través de un libro y en numerosas entrevistas que todo lo ocurrido en su estancia en el palacete en Berlín y los numerosos escándalos había pasado factura a su matrimonio, han anunciado hoy que se separan. La noticia del día. Ya llevamos dos separaciones sonadas en lo que va de año, y estamos a día 7 de enero. ¿Será la próxima la de Urdangarín y la infanta o los Reyes de España?

Buitrerío nacional

Anoche leí con espanto la noticia del niño que murió tras ser atropellado en la cabalgata de Málaga al ir a coger caramelos. Quizá suene tremendista pero podría simbolizar todo a lo que hemos llegado. El espectáculo de las cabalgata a veces es patético: gente que mataría por unos caramelos, abuelas que se tiran al suelo arriesgando fracturas de caderas por unos caramelos para sus nietos, otros abriendo paraguas para captar más, dando igual si le meten la varilla en el ojo a la persona al lado. O como me comentaba un amigo el otro día, niños corriendo a la par de la cabalgata desde el comienzo hasta el final con bolsas de plástico, cogiendo todo ellos. Si tiraran billetes de 100 € la gente mataría.

Lo que no entiendo es por qué no suspendieron la cabalgata de la tragedia habiendo ocurrido el incidente al comienzo. Dicen que el padre del niño pidió que continuaran, pero en mi opinión ese hombre no estaba en condiciones de tomar ninguna decisión. La policía o quien fuese debió haber cancelado todo. Me pregunto quién tiene cuerpo de cabalgata tras algo así. O a mí me produciria vergüenza haber seguido en una cabalgata tras haber ocurrido una muerte de un niño, y enterarme después. Pero qué va, que siga la fiesta. Tras esto deberían dejar de tirar caramelos. Y no me vengan con que es una tradición, porque con la que hay que acabar es con el buitreo y salvajismo nacional. ¡Un niño de seis años muerto por unos caramelos en un día feliz como es la víspera de Reyes!

Pero esa es otra: muchas cabalgatas se celebraron el día de antes, el 4. No entiendo como hacen eso. Podemos celebrar también la Nochebuena antes, si nos viene mejor. La apisonadora actual se lleva todo por delante: sanidad pública, derechos logrados en décadas, cabalgatas también (en algunos barrios no se han celebrado, por los recortes). No se arreglan socavones en las calles (mis padres se han caído en poco tiempo) y todo está muy deteriorado, física y moralmente.

La generación de nuestros padres lo está pasando mal, pues para ellos debe ser muy triste ver como de golpe y plumazo se están perdiendo cosas para las que lucharon durante años. A mi padre le han dado esta semana una puñalada trapera: tras haber trabajado toda su vida en el Metro de Madrid, uno de los "lujos" que siempre tuvo, es poder viajar gratis en el metro y posteriormente en los autobuses. Recuerdo cuando yo era niña la alegría de cuando lograron que los cónyuges no pagaran tampoco, ni los hijos. Yo viajé gratis en el metro de Madrid hasta los 18 años, lo cual para una familia obrera con tres hijos era algo de agradecer. Pues esta semana le ha llegado a mi padre una carta diciéndole que le retiran el pase del metro. A partir de ahora tendrá que pagar. No solo se trata del dinero que tendrá que gastar ahora, sino sobre todo de su honor herido. Se ha llevado un gran disgusto, a sus 76 años. Cabe cuestionar si con estas minucias de quitarles a los jubilados del metro sus pases, que han tenido durante décadas, Metro de Madrid va a conseguir ahorrar tanto. A mí me parece indignante.

Pero las apisonadoras de los recortes no se llevan a la Casa Real por delante, y el monarca ha cumplido 75 años muy preocupado por lavar su imagen. No lo va a conseguir, y su entrevista, que por supuesto no me ha interesado, no ha tenido la audiencia esperada. Solamente me llamó la atención ayer un titular de que algunas respuestas las volvieron a grabar al no gustar el resultado. Me pregunto si tras maquillarlas gustan igual. Que el Rey aplauda que metan en la cárcel Urdangarín y a su hija y entonces su imagen subiría rápidamente.

Yo estoy lejos pero me parece que este día de Reyes, salvo para los niños, ha sido triste.

viernes, 4 de enero de 2013

Barbie y Ken rompen

El año nuevo ha comenzado en Hamburgo con noticias del corazón: Rafael van der Vaart y su esposa Sylvie se separan. Lo genial del caso es que en Nochevieja todavía twitearon que estaban felices pasándoselo en grande en el pisito de 400 metros cuadrados que acaban de decorar, y por lo visto y según el diario sensacionalista Bild, que nunca se equivoca, acabaron a palos. De la "feliz" fiesta pasaron a un comunicado oficial anunciando su separación. Él ha dicho a Bild que se arrepiente de haberle levantado la mano a ella.

Hamburgo pierde a su pareja glamour que todos comparaban con los Beckham. En septiembre regresaron a Hamburgo, que era su sueño, tras haber "sufrido" en Madrid y en Londres. Él llegó como salvador del HSV, el equipo de fútbol de Hamburgo, que estaba en mínimos. Y ella vivió su cáncer de pecho, recuperación y regreso a los focos como modelo y presentadora no solo de profesión pero de su propia vida. Es una pareja que ha vivido su matrimonio perfecto y feliz hacia fuera, siempre con cámaras. Su boda en Holanda fue retransmitida en la televisión. Ahora piden discrección, qué cosas.

Lo que a mí más me alucina es que hayan jugado el papel hasta el último momento: siempre sonrientes, felices, comiéndose el mundo, hasta menos de dos días antes del comunicado. Ahora todos se preguntan si el futbolista rendirá lo debido, teniendo en cuenta que le pagaron 13 millones de euros por el traslado. Un empresario de Hamburgo cansado de sufrir con su club, trajo al milagroso Rafael. Pero a su esposa le llueven más éxitos profesionales, y estos dos me recuerdan a Heidi Klum con su ex Seal. Creo que hay muchos chicos que no soportan que sus chicas tengan más éxito profesional, digo yo, que soy una malpensada.

Sea como fuere el chasco de los van der Vaart ha sido sonado, pues se compró no solo un futbolista sino papel cuché. Y ahora seguirán dando titulares, pero no los esperados. Me río yo de las parejas perfectas.

martes, 1 de enero de 2013

1 día y 2 años

Menudo lujazo de día. Siempre me ha parecido el día de Año Nuevo un rollete, pero hoy ha sido todo un lujazo: me lo he pasado entero leyendo, algo que quería hacer hace demasiado tiempo. Un día entero dedicado a la lectura, qué maravilla, yo y mis toneladas de periódicos y revistas atrasados, y no he terminado con ellos, pero es momento de hacer balance antes de irme a dormir. Con el comienzo de año se acaba el monopolio de los deshollinadores en Alemania. Desde 1935 los propietarios de viviendas no podían elegir a su deshollinador, sino aceptar alque le mande el distrito y con precios fijos. Con esto bajarán los precios y la libertad de elección.
Otra noticia: de toda Alemania, Hamburgo es el estado federal que ha tenido menos horas de luz en 2012. Tuvimos 1453 horas de sol, y eso son 154 menos de la media alemana. No si ya lo decía yo. La lluvia ha sido "escasa", dicen, con 735 litros por metro cuadrado incluso por debajo de lo normal en Hamburgo y de la media alemana. Teniendo en cuenta que estas dos semanas ha llovido a mares, me suena a chiste. También he leído frases interesantes: los hombres inspeccionan más a sus coches que a sí mismos. Y otra: hogar es el lugar donde crees saber lo que piensan los demás. Ah, y tenemos Angela Merkel para rato. El candidato de la oposición, Peer Steinbruck, del SPD, se ha hecho el harakiri el mismo diciendo antes de ser canciller que el sueldo de éstos es poco. Merkel se embolsa 16.000 € al mes. Por supuesto que hay gente que gana más, pero éste, que ya había perdido credibilidad en los últimos meses al conocerse el dinero escandaloso que cobra por sus discursos en entidades de diversa índole, con reclamar más sueldo antes de ganar las elecciones, ya ha hecho perder a su partido, y muchos están que trinan. Y no ha empezado ni la campaña para las elecciones de otoño.
Ah, y otra noticia que casi se me pasa por alto, pues no la he leído por ninguna parte. Hoy este blog ha cumplido dos años, y yo me alegro mucho por ello.

Dos minutos en el nirvana

Todavía tengo que contar la anécdota de la Nochevieja, o de la entrada y salida del año, o del Rutsch, el 'resbalón' como lo llaman los alemanes. Como la Navidad fusión me la tomo muy en serio, estábamos con las uvas en la mano a pocos minutos de las doce con Televisión Española puesta en el ipad, pues no la recibo en la tele, y en el televisor veíamos imágenes de la fiesta en Berlín para recibir el año. Cuando faltaba medio minuto y empezó la cuenta atrás en Alemania, en España, Anne Igartiburu e Imanol Arias seguían dando instrucciones para la toma de las uvas, todo tranquilotes. Yo estaba ya casi de los nervios, pues empecé a ver escenarios apocalípticos en mi mente: así nos va en España, que hasta vamos retrasados al entrar al nuevo año, que hasta en esto nos ganas los alemanes, que basta ya de recortes en España, que a este paso nos quitan unos minutos de cada año también y en nada regresaremos al pasado, pues el futuro lo perdimos por el camino especulando y jugando al Monopoly.

Al hablar después de las uvas se lo conté a mi familia en España, que aplatanados por el efecto del champán del sorbete de limón, no le dio más importancia. Pero mi cuñada dijo que sí, que era preocupante.

Pero como una comenta todo a todo el mundo, un amigo mío se echó a reír y me dijo que eso es el retardo de internet, lo que se tarda desde que se emite la señal hasta que aparece en mi pantallita. Me siento ahora como una pardilla el día de los Santos Inocentes, tras una inocentada. Pero sinceramente, imagínense la situación: el año se acababa en Alemania y ya brindaban y se besaba todo el mundo a los pies de la Puerta se Brandemburgo, y en el 2013, y yo con las uvas en la mano y en la imagen toda España en vilo por el inminente comienzo de las campanadas, seguía en el 2012. Por eso, cuando sonaron, respiré aliviada. Y si ahora encima resulta que me las comí tras todos los españoles, mi desconcierto es mayor..

Asi que animo a todos los informáticos del mundo a trabajar en esto en el 2013. Ya sé que hay problemas más gordos que solucionar este año, pero esto está todavía algo chapucero con lo del retardo. Admito mi parte de culpa en esto: si solo hubiese puesto TVE no me hubiera pasado esto; pero yo soy así, y quiero estar en varios sitios a la vez, qué le vamos a hacer. Pero entré algo desconcertada en el nuevo año y esperando que eso no signifique nada. Menos mal que en TVE mencionaron a todos los españoles que vivimos en el extranjero, porque si no pensaría que no existo. Por eso aquí va el primer post del 2013, para que quede constancia de ello.