miércoles, 12 de diciembre de 2012

Por nosotros mismos

¿No lo dije ayer? Parezco bruja, pues hoy he tenido un pequeño contratiempo con el coche. El susto ha sido gordo, y nada proporcional a los desperfectos. Justo ha ocurrido lo que dije ayer que me hacía saltar de "alegría": al frenar, y eso que no iba rápido, mi coche ha patinado en un cruce, por el hielo que había, y habré avanzado unos tres metros lo menos para terminar dándome con el coche de delante. Yo he visto mi coche avanzar en cámara lenta, a pesar de haber echado incluso el freno de mano, parando en intervalos, como dicen que hay que hacer y no de golpe. Y nada. El suelo era una pista de patinaje artístico. El hombre de delante se bajó todo enfadado, y me temí lo peor. A mí me temblaban las piernas del susto, y con todo lo que tengo que hacer estos días y lo desbordada que estoy con todo, me veía ya haciendo papeles para el seguro, etc.

El hombre miró su parachoques de atrás. Había alguna marca, pero era más bien suciedad. Cogió hasta nieve del suelo para utilizarlo como "jabón" de lavar. Y como se tranquilizó y hasta se puso agradable, yo me relajé. La situación no dejó de ser cómica cuando él alabó esos coches robustos que ya no se hacen, como el suyo, un Opel Senator, con un parachoque como Dios manda, y yo le di la razón, por supuesto, ya que ciertamente yo estaba feliz de no haber topado con un parachoques monísimo como los de hoy día, del color del coche. Entonces nos dimos la mano, como despedida, y me dijo, tuteándome, como hizo todo el rato, algo inusual en Alemania: "Y ten cuidado, por favor, con el coche y el hielo, y ahora también al cruzar la calle, no te vayas a resbalar". Eso hice también, aunque por suerte no me caí, pues en la parte donde ocurrió el accidente, el suelo era una pista de hielo. Con las piernas como un flan me volví a subir al coche, acordándome de mi post de ayer. Quién me manda vaticinar sin quererlo algo así. Al menos la situación resultó ser surrealista, con el hombre mayor preocupado por mí y despidiéndonos tan amistosamente, cuando en Alemania, tocar un coche supone que venga la policía y se monte una gorda.

Pero como son masocas, la gente sigue deseando nieve para Navidad. En la radio del coche cambié de emisora cada vez que volvían a hablar de eso hoy, tras el susto. Por eso yo no brindo por la nieve, sino que brindo por Navidades pacíficas, y por mi nueva vida, como conté en clase hoy por primera vez. Les mostré el anuncio de Freixenet de este año, que me parece muy logrado, con los videos que ha enviado la gente. A mí me ha conmovido mucho todo lo que contiene en esos dos minutos y pico. Me alegro si la crisis ha servido para que dejen de darles millones a gente que no lo necesita por hacer un anuncio, y los personajes brindan por cosas tan serias como por la igualdad de oportunidades, el afán de superación, por la vida, y por más cosas bellas, y puedo decir que he logrado mostrar en clase que en nuestro país seguimos produciendo buenas ideas, que somos creativos, a pesar de lo mala que es la situación actual, y más de uno se ha emocionado, como yo. Pienso que de esta crisis actual debería salir un cambio de conducta total y absoluto respecto a todo, una mayor solidaridad de todos con todos, pero me temo que no será así. Hoy leí en algún lugar del ciberespacio que lo que el gobierno pretende sangrando a los de abajo es volver a crear la misma burbuja, y con el excedente de riqueza creado beneficiar de nuevo unos cuantos, y para los que se han sacrificado quedarán las migajas que caen de la mesa. Lo mismo que había antes.

No deberíamos dejar engañarnos por promesas que no se van a cumplir y debemos luchar por nosotros y nuestras convicciones, nuestra felicidad, y no hacerla depender de los demás. Por eso, tras preguntarles a mis alumnos que por qué brindan ellos, les dije que yo lo hago por mi nueva vida, que será en el año nuevo. Mi estado civil va a cambiar, y no ha sido ni es fácil la crisis que dura ya cinco años. La vida nos da muchos palos, como muestra el anuncio también, pero siempre hay momentos de felicidad que nos tenemos que arañar como sea, y porque los otros no tienen más talento que nosotros. De eso no cabe duda.

martes, 11 de diciembre de 2012

Que nieve que nieve la virgen de la cueva

Creo que me estoy haciendo vieja. Ya no hablo del tiempo. No sé si ya no me afecta o es que lo ignoro, pero para sentirme joven comento, por si el mundo no se ha enterado, que desde hace una semana estamos con nieve y no poca sino montones. Me vuelvo a acordar del "calentamiento" del planeta, y todos me recuerdan que esto es el calentamiento global: todo clima es más extremo. Como antes nunca había visto tanta nieve en Hamburgo como en los últimos tres años, empiezo a pensar que pueden explicármelo como quieran, pero de calentamiento, nada.

Así que las calles son una pista de esquí sobre la que conducimos, y a mí me gusta la nieve en las fotos, pero nada más. Sin embargo, aquí mucha gente considera esto "buen tiempo". Así me lo dijo ayer una señora en clase, y yo le dije que para mí buen tiempo son 20° C y sol. Vale, hoy ha salido el sol, pero con -3°C de máxima, calles peligrosísimas y resbaladizas, y eso no es nada de lo que disfrute.

Pero aquí hay un rollito místico-romántico con la nieve. Llega diciembre y ven decoración navideña y ya están todos soñando con la nieve, con Navidades blancas, y la madre que la parió. De nada sirve que digan en la radio que solo ayer hubo 80 accidentes de tráfico serios en Hamburgo y alrededores. Qué bonita es la nieve. A mí cada vez que se me va el coche en un cruce, me dan ganas de dar saltos de alegría. Y aparcar en montones de nieve es un placer también. Por no hablar de los chavales que he visto caídos en el asfalto por la mañana a las ocho menos cuarto. Pueden elegir entre fracturarse un par de huesos o morir atropellados por un coche que no puede frenar a tiempo.

En invierno ignoro el parte metereológico pues asumo que hace malo y punto. En eso sí que ha hecho mella la edad en mí, pero no obstante me pone mala cuando en la radio o en la tele hablan del tanto por ciento de probabilidad de tener Navidades blancas, emocionadísimos. Si creyeran en la virgen le pondrían velitas. Oigan hablar cada día durante 4 semanas seguidas de la probabilidad de que nieve en Navidades y me darán la razón. Eso sí, aquí quieren que nieve a la carta, y luego que pare cuando ellos digan.

Menos mal que no me había quejado hasta ahora, ¿verdad?

domingo, 9 de diciembre de 2012

Podedumbre

Estaba todo podrido y nos han engañado a todos los españoles: Iberia, Paradores, la Casa Real, las Autonomías, la CEOE, los bancos, las cajas de ahorro, por no hablar de lo que ya lo estaba desde siempre, como la Iglesia o tipejos como Ruíz Mateos, Mario Conde, Roldán y otros de esa calaña. Para colmo los políticos quieren hacer creer a la ciudadanía que lo que está podrido es la enseñanza pública, la sanidad, la cultura... Panda de privilegiados todos los que pretenden tener todo gratis, nos dicen. Los que nos cuentan que se ha vivido por encima de nuestras posibilidades son los que disfrutan de sueldos privilegiados, dietas, vuelos de primera clase y privilegios de los que no se quieren ni apear ahora, dadas las circunstancias, aunque al menos fuese por vergüenza. Ayer me mandaron unas reflexiones de Forges, que incluyo aquí, porque son muchas cosas que yo pienso y que no hubiese podido decir ni tan bien ni tan bien puestas una tras de otras. Yo también pienso que la culpa no la tiene Merkel ni la UE, sino lo mal que se han hecho las cosas. Hoy un titular de El País me ha llenado de rabia. Zapatero dice: "Lo hecho, hecho está". Todavía no he leído el artículo, que seguro que me indignará, como ya lo hace esa frase como titular. Mejor podría haber dicho "Lo no hecho, sigue sin hacer", como meterle mano a los privilegios fiscales de la iglesia, haber frenado el expolio a la enseñanza pública, la emigración de los investigadores y más cosas. Por no hablar de haber frenado la especulación inmobiliaria de la España de exin castillos.
Pero aquívan las palabras de Forges:

El triunfo de los mediocres

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general.

Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.

Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Cribas (anti)naturales

Maratón de días navideños. Mientras que en muchos países no es Navidad, salvo en el comercio, aquí estamos ya en plena temporada navideña de domingos de Adviento y otros eventos. Hoy fue otro día importante, aunque no festivo: San Nicolás. Es ese obispo de Bari, el personaje que les llena las botas a los niños alemanes de chocolates, dulces, cada 6 de diciembre, y hoy día algún regalo más gordo, por si se quedasen cortos entre calendarios de Adviento y regalos de Navidad.

Conmigo se ha portado muy bien hoy el buen señor. No me ha llenado las botas de nada, y hasta mis alumnos me preguntaron que qué me han traido, y al decirles que nada, me han mirado con pena. Una me ha traido galletas hechas por ella, y teniendo en cuenta que es una chavala de 15 años más preocupada de si lleva puesto bien el rímel o no, agradezco muchísimo el detalle. Pero yo no necesito regalos materiales y me conformo con otras cosas.

Tuve que ir al cole de mi hija pequeña, que, al estar en cuarto de primaria, se decide este curso su futuro. Lo curioso además es que está decidido ya, ahora, en diciembre, aunque todavía falte curso hasta junio, pero hoy me han dicho las profesoras que podrá ir al instituto. Aquí en cuarto de primaria, hacen una "recomendación" sobre el futuro del niño y te recomiendan llevarle al instituto o a otra escuela en la que las materias sean menos académicas y más orientadas a la práctica y a otro tipo de profesiones y no a ir a la universidad. Con nueve años te dicen "tú sí, tú no", y en la clase los críos hablan de estas cosas, creando ahora ya diferencias, con lo que queda de curso. A mí me resulta extraño que la criba sea tan pronto, pues hay niños que necesitan un hervor, y a lo mejor en dos años estarían mejor preparados, o incluso en medio año. Pero el plazo de solicitar en los colegios termina a comienzos de febrero. Todo esto es un tema que se intentó cambiar hace tres años, y los padres de Hamburgo, enfadadísimos ante tal desfachatez, organizaron un referéndum y salió que no, así que todo seguirá como en los tiempos decimonónicos, amén.

Es por eso por lo que aquí, ir al instituto es como si fueses ya ingeniero o abogado, y existe, en mi opinión una sobrevaloración del hecho de estar en un tipo de escuela u otra. Si mis hijas no hubiesen valido para estudiar en el instituo, hubiesen valido para otra cosa, y no hubiese tenido ningún problema en mandarles a las otras escuelas, pues a ellas no les hubiera hecho ningún favor metiéndolas allí porque yo quiero. Muchos niños de los que aquí no logran ir al instituto son casos de "vaguitis aguda", o peor aún, hijos de padres sin estudios. Y ahí es donde está la criba principal, pues muchos entran a base de que sus padres están encima o haciendo los deberes con ellos a todas horas. Mi hija pequeña cuenta que las profesoras se desesperan cuando ven que los padres corrigen los deberes, porque así ellas no saben cuál es el nivel verdadero del niño.

Pero esta criba es como la que hay en gimnasio al que voy, pero aquí son los horarios los que separan. Y digo criba porque el público de la mañana debe ser muy diferente al de la tarde. Digo yo. Y creo que supongo bien. Por las mañanas solo veo cuerpos desnudos de gente mayor, y trato de imaginarme la diferencia que habrá con el público que acude por las tardes o los fines de semana. Es por eso por lo que hoy, tras no haber ido dos meses (a ver, excusas: estuve enferma, falta de tiempo, pero por supuesto también, mucha "vaguitis aguda", que se apodera de la gente a la hora de ir al gimnasio), mi sopresa ha sido que ha mejorado mucho el panorama. No obstante, primero volví a sentirme incómoda porque muchos piensen que la toalla está para llevarla colgada del brazo, y pasear sus cuerpos serranos como vinieron al mundo. Lo mejor fue cuando estaba en la piscina haciendo aqua gym, cuando miro a la cúpula de cristal, y veo paseando por la terraza del tejado a un hombre en bolas. Como estábamos a tres grados bajo cero, quiero pensar que era finlandés y que habría salido de la sauna, pero dio dos vueltas y yo desde abajo, haciendo gimnasia, viendo su estética "tripa de cerveza" y el resto colgando también. Toda una visión a las 11.30 de la mañana.

Por eso, la aparición de dos hombres jóvenes, muy bien dotados, ha sido un regalo de San Nicolás. Menos mal que éste no aparece desnudo trayendo los regalos, aunque capaces les creo, por lo que gusta el nudismo en este país. Uno de los que bajaban la edad media de los que pululaban por allí no se quitó el albornoz negro ni para atrás, para mi pesar, pues emocionada estaba yo con tal regalo. Pero otro se paseó por toda la zona spa como un adonis por su casa, con su novia al lado, eso sí.

Cuánta soltura me falta por aprender en este país. Aunque asumo que con eso naces y el resto te lo inculcan. A mí me falta ese gen exhibicionista, y voy dando saltos casi los pasos que tengo que caminar desnuda. Y que no me digan que no miran, pues no es cierto. Hace meses presencié algo que me causó mucha risa. Había una chica con unos pechos espectaculares, y se metió en el jacuzzi en el que yo estaba. Caminó despacio, y como tenía todo muy bien puesto, los tíos de todo el área no dejaron de mirarla ni un segundo. Desde que entró, hasta que se salió. Y ella, no sé si lo hacía adrede, en vez de quedarse dentro del jacuzzi como hacemos todos, y más las vergonzosas como yo, y enseñar solo la cabeza, se sentó al borde al cabo de unos minutos, dejando toda su "pechonalidad" bien visible. A muchos casi se le salen los ojos.

Ahora me pregunto qué tendrá que ver esto con San Nicolás y la criba en la enseñanza alemana. Nada, por supuesto, pero en un día a mí me pasan muchas cosas. Y muchas más que no cuento, para que no me llamen exhibicionista a mí, aunque ya sé que lo soy. Ya van camino de dos años de este blog, por no hablar del otro anterior que tuve. Eso sí que es exhibicionismo puro y duro, no me digan que no. Y esto no hay quien lo pare, como dice siempre mi hermano ante eventos importantes.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

The one and only

Ayer Angela Merkel fue elegida presidenta de su partido practicamente por unanimidad, con un escandaloso 98 % de los votos. Cabe preguntarse qué elección es ésa si no había otro candidato. A eso deben llamarlo también democracia. Siendo presidenta además del partido desde 2000, canciller alemana desde 2005, éste es su mejor resultado, comparable al de Helmut Kohl en época de la euforia de la reunificación alemana, y de Konrad Adenauer en los años 50. Se presenta de nuevo a las elecciones del año que viene respaldada por los suyos con tal resultado tan apoteósico. Fue aclamada y vitoreada, y aludió al peligro que supondría si el partido de la actual coalición de gobierno, el FDP, se quedara fuera del Parlamento al sacar menos del 5%, como establece la ley alemana. Dijo también que se sintió a menudo en el pasado identificada con titulares de prensa como el que decía que Dios creó al FDP para probarles (a Merkel y su partido, la CDU).

Y si no hay otro candidato y la semana pasada hubo un escándalo, por maquillar cifras, podemos afirmar que sí, unanimidad tendrá en su partido, y simpatía por muchos que no lo son, pero eso no le da carta blanca. La semana pasada salió a la luz que un informe de su propio gobierno, que salió en septiembre y que era muy crítico con las desigualdades sociales crecientes en Alemania, ha sido maquillado el el borrador actual. En la primera versión se hablaba de que solo los salarios altos suben, y que los bajos bajan aún más, y apuntaba a que hay trabajos de jornada completa de los que no se puede vivir. Ahora el informe decía que si el poder adquisitivo de muchos ha bajado es porque se ha creado empleo. Se filtró a la prensa que fue el niño malo del FDP, Philip Rösler, el encargado de la inyección de bótox, como lo denominó algún periódico, pero no solo esto sino otros detalles no deberían pasar por alto los miembros del partido de Merkel: el ministerio que elaboró ese informe es el de la ministra de Trabajo y Asuntos Sociales Ursula von der Leyen, que fue castigada ayer por los votos de los miembros del partido. Debe ser demasiado social para ellos, y demasiado preocupada por la situación laboral de muchas mujeres en este país.

Está claro cuál será el resultado de las próximas elecciones en Alemania, pues la oposición está contra las cuerdas ahora mismo. Merkel ha dado varios golpes sorprendentes, como volverse atrás tras haber aprobado la prolongación de las centrales nucleares: tras Fukushima dio marcha atrás, y anunció el fin de la energía atómica en Alemania. Ha demostrado saber rectificar; es una mujer íntegra, y ahí está como mujer al frente de un país muy machista, siendo odiada en muchas partes de Europa. Pero aguanta todos los temporales como ninguna. A veces me la imagino respondiendo varias llamadas a la vez: "Ah, Grecia...", "Ah, España, y Rajoy diciendo que le han ofrecido la ayuda, que él no la ha pedido", "ah, los del FDP", "Ah, Wulff". Tenemos Merkel para rato, me temo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Esto es insoportable

Ahora mismo estoy con ganas de llorar, por haber leído la noticia del día. Han detenido al expresidente de la CEOE y presidente de Marsans, Gerardo Dían Ferrán, por haber desviado a Suiza 4,9 millones de euros. Teniendo en cuenta que el muy "..." (pongan todos los adjetivos que quieran) se declaró en quiebra, y cerró Marsans en 2010, la desviación del capital justo un año antes pone de manifiesto que la justicia española, la ética de los empresarios, y la impunidad con la que suelen salir los ladrones a gran escala (y todo lo que hayan puesto entre las comillas) son para ponerse a llorar, para hacer una revolución, y para que la gente se niegue a pagar todo lo que le están robando ahora de las nóminas para pagar todos los desperfectos que tanto sinvergüenza ha hecho en España.

Les aseguro que España tiene buena imagen en Alemania. Hasta ahora no he oido a nadie despotricar sobre España, y sí sobre Grecia, y no es que no lo hayan hecho delante de mí por cortesía, pues aquí la gente suelta sin problemas todo lo que piensa, y más si es para criticar. Pero estas noticias llegan también al extranjero, y a mí me da no solo vergüenza ajena cuando leo titulares como el de hoy, sino dolor, estupor, rabia. Conozco a alguien que trabajaba en Marsans que se quedó en la calle, y esta persona decía que eran unos chorizos. Comprobado está ahora. Vergonzoso es que alguien que dijera frases como "Solo se puede salir de la crisis trabajando más y ganando menos" (14/10/10), que ha llevado un tren de vida millonario robando, dé moralinas a los que verdaderamente se aprietan el cinturón en tiempos de crisis. Díaz Ferrán no se ha conformado con humillar a sus antiguos empleados al declararse en quiebra para no pagar sus deudas. Ha vivido durmiendo a pata suelta dos años más, como muchos otros en España. Aseguro que en Alemania la gente que hace menos que eso, pero roban, abusan de su poder o se benefician de privilegios dados por su puesto, lo harán impunemente mientras no se sepa, pero como salga a la luz, caerán en desgracia para siempre. Medios de comunicación nos sacan de vez en cuando lo que siente ahora la mujer del expresidente alemán, Bettina Wulff, o mencionan a su marido, Christian Wulff, pero ambos viven recluidos en la casa de Baja Sajonia para la que cogieron el crédito de un empresario. O si sale el nombre de zu Guttenberg, el ministro que plagió su tesis doctoral, creo poder asegurar que a la mayoría nos da grima y nos deja completamente indiferentes. Éste ahora vive "feliz", exiliado en EE.UU., con su familia, dicen de vez en cuando las revistas del corazón. Pero no creo que sea tanta la felicidad. Estas personas han caido en desgracia para siempre y raro es que vuelvan a la vida pública o a retomar el prestigio que tenían antes de haberla liado. En España encima parece que se les ríe las gracias.

Que no nos den todo lo que somos capaces de soportar porque ya no somos capaces de soportarlo. Que no nos quedemos como estamos, pues obviamente todo el sistema tiene que cambiar, la mentalidad y la ética de la gente, y todo puede ser peor, como estamos viendo, tras muchos otros casos. La tolerancia a estos abusos ha de ser nula, por muy nimios que parecezcan. Pensemos que este señor era el jefe de la patronal. Cómo serán los otros. Pero no acusemos a todos. Los habrá honrados, pero con esto pierden todos. Que se investige de inmediato, y que la justicia no deje pasar tanto tiempo hasta que prescriban los hechos y nadie pague por nada. Hasta cuándo va a durar el jucio a Julián Múñoz y la Pantoja, el de Urdangarín. Pero que no pague alguien la hipoteca, que entonces el deshaucio es bastante rápido. Menos mal que se han tomado medidas en este tema, pues esos suicidios que ha habido últimamente, de gente desesperada, son una vergüenza para la sociedad. Y gente como Díaz Ferrán tienen mucha culpa de tanta ignominia que está soportando tanta gente ahora. A la mujer de mi primo, que estaba en Marsans, le salió un trabajo, pero mi primo se quedó en paro. La empresa donde está ella ahora, va mal también, oí precisamente ayer. Estos son casos reales, y los españoles se ríen de los pobrecitos empresarios arruinados.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Los 300 panes nuestros de cada día

Hasta que no he tenido una amiga "panarra", no me he dado cuenta de lo que tenemos aquí en Alemania. A mi amiga (española) le ha dado por aprender a hacer pan: nada de las barras de pan de toda la vida, sino pan de cereales, a la alemana, o con más artesanía o mejores ingredientes, como se hacía antes en España. Se lo han cargado todo con la producción industrial, y la norma son barras de pan que saben todas iguales o insípidas y terminan chiclosas. Aquí tengo que admitir que no es el caso, que se cuida el pan nuestro de cada día.

Se puede vivir sin pan, pero le faltaría mucho a nuestra alimentación. Y si encima hay montones de tipos diferentes de pan, más aún. En Alemania hay nada menos que 300 panes que se pueden distinguir claramente, y los alemanes, que son muy previsores, tienen registrados cada uno de ellos en el "Registro Alemán del Pan". Es más, el gremio panadero quiere incluir la elaboración alemana del pan en la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad. Razón no les falta, por muy exagerado que parezca. No hay más que entrar en cualquier panadería y ver tanta variedad, y una elaboración más cuidada. O no hay más que hablar con alemanes que viven fuera de su patria: renegarán de los panes del lugar donde viven, y añorarán su pan negro; serán capaces de hacerlo ellos mismos, o si la distancia lo permite, con países fronterizos con Alemania, ir de vez en cuando a la compra en Alemania. O basta con ver la densidad de panaderías por kilómetro cuadrado. En una plaza o calle habrá varias muy próximas. Como bares en España.

Cifras: cada alemán consume unos 53 kg al año de media. Pero los turcos 200 kg, lo cual tampoco dice nada. En Alemania hay 44.000 panaderías, y la variedad es inmensa, como vemos. Un artículo que he encontrado señala que el oficio de panadero no se aprende como profesión en España, que no hay titulación para ello. Aquí sí, ya que cualquiera no puede hacer pan.

Al aprender alemán llama la atención la de palabras que contienen la palabra pan: el Abendbrot, el 'pan de la tarde', que no es más que la cena, aunque se coma una sopa; el Frühstücksbrot, el del desayuno, el Pausenbrot, el del recreo Yo no le he dado mucha importancia a lo largo de mis muchos años en Alemania, pero a través de mis hijas, sobre todo la mayor, que tras una semana en España empieza a protestar y querer pan integral "decente", me he dado cuenta del mendrugo de patria que es para los alemanes que el pan sea de buena calidad y variado.

La gente se queja a veces del precio del pan, aquí también, pero 3 o 4 € por un pan, de buena calidad, no lo es tanto, si pensamos en los ingredientes, en la elaboración. No tenemos problema en gastarnos esa cantidad a veces en una bebida en un bar o en un capuccino, y el pan nos da para más de un rato.

Y con la visita de mi amiga de Madrid, he aprendido de todo: sobre la "masa madre", que aquí es normalísimo que lo lleven los panes, y yo no lo había apreciado. El viernes por la mañana lo dedicamos a turismo culinario: de panadería en panadería, con una selección que yo había hecho con ayuda de internet y un amigo mío alemán. El éxito fue total, en vista a como iba el maletero de mi coche. Tras otros tours de compras mi maletero está llena de cosas más fashion que de panes...
El olor que llevábamos en el coche fue espectacular. Gracias a mi amigo, descubrimos una panadería "de cristal", es decir, transparente, en la que se ve la elaboración, el molino de piedra, y al panadero que decora las bolsas de papel en las que te lo meten, el mismo que elabora y te vende el pan. Luego fuimos a un sitio cerca de mi casa, en el campo, donde elaboran pan con una receta de hace 200 años, sin cambiarla y donde hornean pan de miércoles a sábado, y lo venden de 11 a 13 h. Te lo dan calentito, un pedazo de pan de kilo y medio o dos. A mí amiga le hacían chiribitas los ojos de la emoción y yo me he dado cuenta de lo que no he apreciado durante años. El pan de buena calidad aguanta 4 semanas, leo ahora. Piensen entonces en esas barras que al día siguiente están incomibles.

Mi amiga va ahora de camino a Madrid, con una maleta llena de panes y algún ingrediente que otro. Yo me lo he pasado pipa, y no solo por los panes, pero ha sido interesante ver esta tierra en la que vivo con ojos de "panarra". Sigan haciendo reservas de vacaciones en mi casa, cuéntenme previamente de sus aficiones e intereses, y habrá rutas guiadas especializadas. Es un placer aprender de cosas que uno da por normales y poco importantes.